El Polo Petroquímico Bahía Blanca sumará una segunda planta de producción de urea granulada, con una capacidad superior al millón de toneladas anuales, en el marco de inversiones vinculadas a los recursos naturales.
Una inversión de 1.500 millones de dólares permitirá la construcción de una segunda planta de producción de fertilizantes de urea granulada en el Polo Petroquímico Bahía Blanca. La nueva instalación tendrá una capacidad de más de un millón de toneladas anuales.
El proyecto se enmarca en una serie de desarrollos industriales asociados al aprovechamiento de recursos naturales, con orientación hacia los mercados internacionales. Analistas señalan que este modelo contrasta con experiencias históricas de industrialización basadas principalmente en la sustitución de importaciones y el mercado interno.
Según la información, el sector industrial argentino presenta actualmente una estructura fragmentada. Aproximadamente un tercio se habría reestructurado con uso de tecnología y busca competir en el exterior. Otro tercio, compuesto frecuentemente por pequeñas y medianas empresas, transita un proceso de reconversión. Un último tercio enfrentaría dificultades para operar sin medidas proteccionistas.
El desarrollo en Bahía Blanca se vincula con la actividad de Vaca Muerta y cuenta con el apoyo de instituciones como la Universidad Nacional del Sur para la formación de mano de obra calificada. Paralelamente, en Centenario, Neuquén, opera una planta de catering que prepara miles de viandas diarias para empresas del sector energético, abastecida por más de 3.000 PyMEs de capital nacional.
Un factor relevante para el proyecto de fertilizantes es la demanda del mercado brasileño, que importa más del 92% de su consumo de urea, principalmente de Medio Oriente. La producción local podría ofrecer una alternativa de abastecimiento regional.