Una ONG impulsa un modelo de viviendas en comunidad con apoyo profesional, buscando responder a la pregunta de muchas familias sobre el futuro de sus hijos con discapacidad intelectual.
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), a la que Argentina adhiere, establece en su artículo 19 el derecho a vivir de forma independiente y a ser incluido en la comunidad. Sin embargo, su pleno cumplimiento sigue siendo un desafío. Para muchas familias de personas con discapacidad, la pregunta «¿Qué pasará cuando ya no estemos?» genera una profunda incertidumbre.
Graciela Braga, madre de una hija con Síndrome de Down y miembro fundadora de la Asociación para la Vida Independiente de Personas con Discapacidad Intelectual (APEVIDI), explica que la ONG nació precisamente para dar respuesta a esa inquietud. Su objetivo es impulsar viviendas en comunidad que cuenten con el acompañamiento de personal de apoyo, un proyecto que busca «allanar el camino» hacia la autonomía.
«Uno sabe que tiene que educarlos como a cualquier hijo, tratando de que logren la mayor autonomía posible. A veces se interponen los miedos porque los encontramos más vulnerables», mencionó Braga. Su hija Milena, por ejemplo, trabaja en el Sindicato del Seguro, viaja sola y se maneja con independencia, un proceso que, según su madre, requirió enfrentar temores y alentar cada paso.
Desde APEVIDI, destacan que el proyecto apunta a que jóvenes con discapacidad intelectual «encuentren el modo de tener un futuro digno cuando las familias no estén para acompañarlos». Braga enfatizó que esta responsabilidad no debería recaer únicamente en las familias, sino que requiere de políticas públicas concretas y de una sociedad inclusiva. «Solamente una sociedad inclusiva y las políticas públicas pueden compensar lo que lo privado o el transcurso de la vida no pueden hacer», afirmó.
El modelo que promueven se diferencia de hogares o residencias tradicionales. Se trata de viviendas asistidas insertas en el tejido social, donde los residentes, posiblemente con algún apoyo, puedan decidir con quién y dónde quieren vivir, respetando sus deseos y proyectos de vida. Si bien es un proyecto que aún está en desarrollo, la asociación toma como referencia experiencias similares existentes en otras partes del mundo.