El Colegio de Farmacéuticos provincial advierte que la deuda acumulada desde enero pone en riesgo la continuidad de los tratamientos y la sostenibilidad de los comercios.
Las farmacias de la provincia de Chaco manifestaron su preocupación por los atrasos en los pagos por parte del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI). Según la presidenta del Colegio de Farmacéuticos del Chaco, Sheila Montesi, el problema es generalizado y afecta la operatoria desde el mes de enero.
«Estamos viviendo una situación crítica. No hemos cobrado toda la prestación de los medicamentos entregados desde el mes de enero», afirmó Montesi en declaraciones a Radio Libertad. El conflicto principal radica en la diferencia de plazos: mientras las farmacias deben pagar a sus proveedores en un período de 7 a 14 días, los fondos del organismo de la seguridad social se reciben con demora.
«Cuando ese sistema de pago no se cumple, quien sostiene la prestación es la farmacia con sus propios recursos», explicó la representante gremial. Esta situación, según advirtió, puede llevar a muchas farmacias, en especial las de menor tamaño, a una situación financiera límite que incluso podría derivar en cierres.
La crisis impacta directamente en el acceso a la salud. Desde el sector reportan que comienzan a registrarse faltantes de medicamentos, lo que compromete la continuidad de los tratamientos, especialmente para pacientes con enfermedades crónicas. «Ese afiliado no va a tener acceso al medicamento que necesita porque la farmacia no puede reponerlo», señaló Montesi.
Además, se observa un cambio en el comportamiento de los consumidores, con una baja en la compra de medicamentos vinculada al deterioro del poder adquisitivo, lo que lleva a muchos pacientes a reducir dosis o discontinuar su medicación.
Frente a estas denuncias, desde el PAMI aseguraron que el pasado 15 de abril se inició un proceso de normalización de pagos para regularizar deudas pendientes, que calificaron mayormente como «atrasos corrientes de pocas semanas». El organismo descartó una crisis estructural y remarcó que la atención a los afiliados nunca estuvo en riesgo, manteniéndose las prestaciones activas en todo momento.
No obstante, desde las farmacias insisten en la urgencia de una solución definitiva. «Necesitamos una solución urgente. Lo que está en juego es la salud de los pacientes», concluyó Montesi.