En la campaña 2025/26, el girasol se siembra con éxito en regiones como el centro norte de Córdoba, mostrando estabilidad y rentabilidad donde otros cultivos presentan dificultades.
Durante la campaña 2025/26, se cosecharon lotes de girasol en el centro norte de Córdoba, una zona sin antecedentes previos del cultivo. Los productores que lo implementaron obtuvieron buenos rindes, alto contenido de aceite y una estabilidad que otros cultivos no ofrecían en esos ambientes. Facundo Lescano, extensionista de Nidera Semillas para la zona, destacó los buenos niveles de rendimiento y contenido de aceite, y señaló un creciente interés de otros productores.
El fenómeno de expansión no es nuevo, pero en esta campaña alcanzó una dimensión significativa, con más de 2.600.000 hectáreas sembradas y una producción cercana a las 5.200.000 toneladas, cifras no vistas desde principios del siglo XX. Emanuel Casañas, del equipo de desarrollo de producto de Nidera Semillas para el NEA y Bolivia, definió este como «el año del girasol». Las zonas no tradicionales, como Córdoba, San Luis, sur de Santa Fe, Entre Ríos y noroeste de Buenos Aires, participan hoy en el 20% de la superficie total, duplicándose en los últimos seis años.
El impulso inicial vino del aumento del precio internacional debido a la guerra en Ucrania, pero el sostenimiento del interés se debe a las ventajas agronómicas del cultivo. En ambientes de menor potencial, el girasol presenta pisos de rendimiento más altos y menor variabilidad comparado con la soja. Además, ofrece ventajas logísticas: ventana de siembra amplia, período crítico en distinto momento que maíz y soja, y liberación temprana del lote, permitiendo dobles cultivos.
Ayelén Silva Reis, extensionista para el sur de Córdoba, San Luis, noreste de La Pampa y noroeste de Buenos Aires, indica que el cultivo resulta más sencillo de manejar de lo esperado, con menos intervenciones requeridas. En zonas no tradicionales, la presión de enfermedades y aves es baja por la falta de historial del cultivo.
La mejora genética ha aportado híbridos con contenido de materia grasa superior al 52-54%, un valor estable que representa un beneficio económico, especialmente en zonas alejadas de los puertos. Para estas áreas, Nidera Semillas ofrece híbridos con tecnología Clearfield, que permite el uso del herbicida Clearsol para malezas de hoja ancha, solucionando una limitación histórica en la oferta de fitosanitarios registrados.
Un caso elocuente de la adaptabilidad del girasol son los Bajos Submeridionales, entre Santa Fe y Chaco, ambientes complejos e inundables donde el cultivo está demostrando rentabilidad.