Horacio Jaunarena, exministro de Defensa argentino, alertó sobre el impacto de la inteligencia artificial en el equilibrio global, permitiendo a países con menos recursos desarrollar capacidades militares antes reservadas a grandes potencias.
La inteligencia artificial ya está redefiniendo el equilibrio global al permitir que países con menos recursos desarrollen capacidades militares, de vigilancia y ciberataque antes reservadas a las grandes potencias, reduciendo costos y tiempos de operación. Ante ese escenario, donde las guerras cambian de forma y la tecnología empareja el tablero, el exministro de Defensa, Horacio Jaunarena, consolidó la advertencia en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190): “A partir de su desarrollo, las pequeñas potencias le harán frente a las grandes”.
El abogado y dirigente político argentino, Horacio Jaunarena, fue ministro de Defensa de la Nación en distintos períodos. Se desempeñó como tal durante la presidencia de Raúl Alfonsín en el regreso de la democracia en 1983, y volvió a asumirlo años después durante el gobierno de Fernando de la Rúa. Además, su gestión estuvo atravesada por temas sensibles vinculados a la relación entre el poder civil y las Fuerzas Armadas, en una etapa de consolidación democrática.
¿Cómo cambió en los últimos 40 años el concepto de globalización, a partir de lo que sucede en Irán, lo que ocurrió en Rusia y su impacto en el Atlántico Sur, y qué papel ocupa la Argentina en este nuevo escenario geopolítico mundial, teniendo en cuenta su experiencia a lo largo de décadas en el proceso de defensa? Estamos asistiendo a un proceso de cambio de una envergadura que tiene pocos antecedentes en la historia. Las guerras no van a ser iguales a las del pasado. El desarrollo de la inteligencia nos va a colocar en un mundo donde la potencialidad de agresión de los países que la manejen será tan inmensa como la discusión actual por el tema nuclear.
Por otro lado, la característica será que los grandes países, como en este momento se reparten el mundo entre China y Estados Unidos, verán surgir agresiones de países menos poderosos, porque la inteligencia artificial va a producir armas o tipos de ataques con un costo mucho menor al actual. Esto también debe incluirse en lo que está sucediendo a ojos vista: la Organización de las Naciones Unidas está cada vez más impotente para terminar con conflictos que alteran la paz en el mundo. Hoy no solo la guerra de Ucrania con Rusia o la de Irán con Estados Unidos e Israel, sino una gran cantidad de conflictos menores sin que la organización pueda imponer la paz como alguna vez se supuso.
Esto abre la posibilidad de incidentes entre potencias sin capacidad de control internacional, lo que coloca a la Argentina ante la necesidad de recomponer su sistema de defensa, que hoy no existe. Pero además, debe evitar hacerlo como en el pasado, porque los conflictos serán distintos. Es necesario ser prudentes en la compra de equipamiento, evitando adquirir material pensado para otra época o proveniente de países que buscan descartarlo. Es un mundo complejo que requiere inteligencia y conciencia de que ya no es el mismo que conocíamos.
El intendente de Córdoba habló de las posibilidades que se le generan, por ejemplo, a las fábricas militares de aviación en Córdoba. De hecho, estábamos en un aniversario del hundimiento del General Belgrano, y se planteaba que se conocieron documentos desclasificados donde Margaret Thatcher evaluó bombardear Córdoba por el desarrollo aeronáutico vinculado a la guerra de Malvinas. Él planteaba una oportunidad: convertir la fábrica de aviones en una fábrica de drones militares. En la guerra en Irán y también en Ucrania, el poder letal y el bajo costo de los drones. ¿Sería eso, dejar de fabricar Pucarás y especializarse en drones con objetivos militares? Sí, efectivamente es la forma de pensar en los nuevos conflictos.
A propósito de lo que usted decía, prácticamente el avión tripulado está siendo dejado de lado por la incidencia de los drones militares, pero al mismo tiempo una comparación: en este momento un dron de Irán le cuesta aproximadamente 50.000 dólares. El elemento disuasorio para responder al dron le cuesta a Estados Unidos entre 3 millones y 10 millones de dólares. Fíjese la diferencia de costos. Eso va a transformar las características. Y por otro lado coloca, en este caso volvemos a la reflexión sobre el conflicto entre Irán y Estados Unidos, la diferencia de costos, lo que le está costando a Estados Unidos la guerra con Irán y lo que le está costando a Irán defenderse.
Creo que estamos ante la evidencia de un error monstruoso de Trump cuando decide invadir o atacar a Irán pensando que con pocos días Irán se iba a rendir. Y desconoce la historia de Irán, que desde que existe, incluso antes de la guerra con Roma, la estrategia ha sido la de resistir esperando el desgaste del enemigo. Y en este momento es lo que está sucediendo. Irán aguanta el ataque de Estados Unidos y Estados Unidos sufre las consecuencias económicas y políticas que tiene el desarrollo de esta guerra. Así que la apreciación de este dirigente de Córdoba que usted menciona es exacta. Hoy en lugar de la ex Unión Soviética y Estados Unidos, la disputa bipolar es entre China y Estados Unidos.