Un jurado popular encontró responsable de homicidio agravado por alevosía a Juan Pedro Cides, quien apuñaló a Franco Ramírez en una vivienda de Loncopué. La víctima tenía 30 años y deja una hija de 12.
Un hombre fue declarado culpable este viernes por un jurado popular por el asesinato de su amigo ocurrido casi un año atrás, mientras compartían un asado y una partida de truco en una vivienda de Loncopué, Neuquén.
El hecho se registró el 1 de junio de 2025, cerca de las cuatro de la mañana, en el barrio 114. Los involucrados se encontraban comiendo y bebiendo alcohol cuando, por un chiste, se desató una discusión que en principio se apaciguó. Sin embargo, minutos después, Juan Pedro Cides sacó un cuchillo de 32 centímetros que llevaba en la cintura, rodeó la mesa y apuñaló a Franco Daniel Ramírez a la altura del corazón. La víctima murió en el acto.
Otras cinco personas presentes intentaron intervenir sin éxito. Luego del ataque, Cides se retiró y se entregó en la comisaría local. La fiscal Laura Pizzipaulo le formuló cargos por homicidio simple y solicitó prisión preventiva, pero el juez de garantías Ignacio Pombo dispuso prisión domiciliaria por 30 días mientras se desarrollaba la investigación.
El juicio por jurados, presidido por la jueza Carolina González, se realizó en tres jornadas. El jurado popular, integrado por seis hombres y seis mujeres, deliberó durante 40 minutos y emitió un veredicto unánime de responsabilidad. La fiscalía sostuvo que el ataque fue súbito y a traición, aprovechando que la víctima estaba alcoholizada (2,64 gramos de alcohol por litro en sangre), por lo que calificó el delito como homicidio agravado por alevosía.
El próximo paso es fijar la fecha del juicio de cesura, donde se determinará la pena definitiva, que podría ser perpetua.
En diálogo con LM de Neuquén, el hermano de la víctima, Sebastián, recordó a Franco como una persona alegre y generosa, que siempre estaba dispuesta a ayudar. “Tenía muchos amigos y no era de tener problemas. Si veía a alguien mal, se acercaba”, expresó. Franco tenía 30 años y una hija de 12. Había nacido el 16 de junio de 1994 y fue asesinado dos semanas antes de su cumpleaños. “Esa pequeña va a crecer con su papi solamente en fotos”, lamentó Sebastián.
Franco trabajaba en el Ente Provincial de Termas, que tras su fallecimiento publicó un comunicado expresando su pesar y acompañando a la familia y amigos.