Con precios que van desde los $35.000 hasta más de $50.000 por metro cuadrado, renovar el piso de una vivienda requiere evaluar materiales, mano de obra y tiempos de obra.
Al momento de decidirse a cambiar el piso de la casa, la arquitecta Eleonora Mendoza explica que la opción más rápida es el piso flotante, que no requiere obra húmeda. Se trata de una renovación que prácticamente no genera suciedad y es la solución exprés más elegida. El piso flotante o vinílico con sistema clic se coloca directamente sobre el piso existente, sin demoler ni mojar. Resulta ideal para quienes alquilan, para renovaciones rápidas o cuando no se tiene tiempo ni ganas de generar escombros en la casa.
La arquitecta asegura que, en abril de 2026, solo el material tiene un valor que ronda entre $35.000 y $50.000 el m², dependiendo de la calidad, el espesor y la marca. A eso hay que sumarle la mano de obra de colocación, que es relativamente sencilla y más económica que en el caso de los cerámicos. La ventaja de esta opción es la instalación en pocas horas, sin adhesivos ni pastinas; además, resulta versátil porque puede cambiarse nuevamente más adelante si se desea. La desventaja principal es que tiene menor vida útil frente al porcelanato y no es la mejor opción para espacios muy húmedos como baños o lavaderos.
En tanto, la alternativa más duradera es la cerámica o porcelanato. Aquí la ecuación cambia porque este tipo de colocación implica obra húmeda: será necesario levantar el piso anterior, preparar la base, aplicar adhesivo, colocar el nuevo piso y luego realizar el rejuntado con pastina. Cada etapa tiene su costo y su tiempo. En términos de materiales, el porcelanato parte desde los $50.000/m², en promedio, para opciones de gama media, aunque los de gran formato o diseño premium pueden superar ampliamente ese valor. A ese precio hay que agregarle el valor del adhesivo, de aproximadamente $20.000/m², la pastina y accesorios que varían según el tipo de junta y terminación. También hay que tener en cuenta que la mano de obra de colocación de cerámicos y porcelanatos es, en general, más cara que la del piso flotante, dado que requiere mayor tiempo, técnica y preparación de la base.
La tendencia actual muestra que cada vez más propietarios eligen reemplazar el cerámico viejo por porcelanato, especialmente de gran formato. Este tipo de trabajo especializado también suele tener una tarifa diferencial: quienes se especializan en porcelanato de gran formato pueden cobrar hasta un 40% a 50% más por m² que una colocación estándar. Un dato a tener en cuenta es que en muchas obras de este tipo es habitual olvidar calcular en el presupuesto inicial el costo de levantar el piso anterior, ya sea flotante, cerámica o mosaico. Este trabajo tiene su propio valor de mano de obra y genera escombros que hay que retirar.
Por eso, antes de embarcarse en la renovación del piso, hay que considerar el tipo de espacio (no es lo mismo el piso del living que del baño), el presupuesto total con materiales y mano de obra, y el tiempo disponible. Sobre el diseño de pisos de alta gama, la arquitecta Mariana Sibio, asesora técnica de Tolder, destaca que la tendencia va por la disolución de límites: lograr una armonía visual total entre el interior y el exterior de una vivienda. Lo que antes era un deseo hoy se convierte en un estándar de exclusividad, con materiales que transforman la experiencia completa del espacio. En cuanto a valores, parten desde U$S 52,92 + IVA por m², una tecnología que permite unificar toda la vivienda bajo un mismo lenguaje visual, eliminando las barreras arquitectónicas tradicionales. Este tipo de diseño prioriza una paleta inspirada en la naturaleza con acabados como piedra natural, tonos cálidos y matices inspirados en el mar. Además, esos materiales proporcionan confort térmico, ya que mitigan la absorción de calor y mantienen una temperatura agradable al tacto incluso bajo exposición solar intensa, y cuentan con tratamiento antideslizante que otorga máxima seguridad en zonas húmedas.