La Casa Rosada reabrió su sala de prensa, pero los periodistas enfrentan nuevas limitaciones: no pueden circular por pasillos ni ingresar a despachos, solo acceder a baños y café.
La Casa Rosada reabrió su sala de prensa, pero los periodistas que cubren la actividad presidencial se encontraron con un escenario de restricciones. Según fuentes del sector, la circulación por los pasillos del edificio está prohibida, al igual que el ingreso a despachos oficiales. Los trabajadores de prensa solo pueden desplazarse hacia los baños o la zona de café, lo que ha generado malestar en el gremio.
La medida, que algunos califican como un «confinamiento» para el periodismo, limita el acceso a fuentes y la cobertura en tiempo real. Desde el gobierno no se emitieron declaraciones oficiales al respecto, pero se especula que responde a protocolos de seguridad o reorganización interna. Organizaciones de prensa ya evalúan presentar reclamos formales para garantizar el libre ejercicio de la labor periodística en la sede del Ejecutivo.