Un estudio histopatológico encargado por la defensa detectó neumonía en el cuerpo del menor de cuatro años, aunque la fiscalía sostiene que el hecho central sigue siendo un homicidio.
Un nuevo peritaje histopatológico realizado en Bahía Blanca reveló que Ángel, el niño de cuatro años cuya muerte es investigada en Comodoro Rivadavia, padecía neumonía en el momento de su fallecimiento. El dato fue presentado por la defensa de los acusados y aún no fue incorporado formalmente al expediente.
La causa, que había sido calificada como homicidio por la fiscalía, tiene como imputados a la madre del menor, Mariela Altamirano, y a su pareja, Kevin Michel González. Según la autopsia preliminar, el niño presentaba al menos 20 golpes en la cabeza, sin lesiones externas visibles, que habrían sido producidos entre siete y diez días antes del deceso.
Pese al nuevo estudio, el jefe de fiscales de Comodoro, Cristian Olazábal, afirmó: “Para mí nada cambió, hay un niño fallecido y los responsables son los inculpados”. Y agregó: “Cuando tengamos el informe final pediremos precisiones y designaremos consultores expertos externos para que nos aporten conclusiones. No nos vamos a quedar con un solo dictamen”.
La fiscalía acusa a González como coautor del homicidio por haber asestado los golpes mortales, mientras que a Altamirano se le imputa “comisión por omisión” por no haber intervenido para evitar la muerte de su hijo. De ser hallados culpables, González enfrentaría una pena de 8 a 25 años de prisión por homicidio simple, mientras que Altamirano, acusada de homicidio agravado por el vínculo, podría recibir prisión perpetua.