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Por qué los veterinarios no recomiendan retar a los perros

Especialistas en comportamiento animal advierten que llamar la atención o castigar a un perro puede ser contraproducente para su bienestar y afecta el vínculo con el tutor.

Uno de los hábitos más comunes al convivir con un perro es llamarle la atención o retarlo cuando hace algo incorrecto. Los expertos en comportamiento animal sostienen que este método no solo es ineficaz, sino que además afecta el bienestar del animal y debilita el vínculo con sus tutores.

Según indicaron los especialistas, cuando se reta a un perro, se suele proyectar en él la psicología humana, asumiendo que entenderá el motivo del enojo. Sin embargo, el animal no asocia el reto con la acción pasada, sino que reacciona con temor ante el lenguaje corporal del tutor.

El Grupo de Medicina del Comportamiento de AVEPA, en su espacio sobre educación amable y positiva, señaló que los métodos basados en el castigo o la dominancia deterioran el bienestar de la mascota. El uso de la fuerza o el reproche compromete la seguridad del animal y puede generar respuestas de miedo y conductas defensivas.

Por este motivo, los especialistas indican que la educación debe basarse en el respeto mutuo y la confianza, no en el temor al castigo.

Las cinco razones por las que el reto no es la opción

  • Falta de asociación temporal: los perros viven en el presente. Si el reto no ocurre en el momento exacto, el animal no entenderá qué provocó el enojo.
  • El mito de la “cara de culpa”: cuando un dueño ve un desorden y reta al perro, este puede agachar las orejas o esconder la cola. La ciencia demostró que no es culpa ni arrepentimiento, sino una respuesta de sumisión ante una actitud amenazante.
  • Activación del estrés: en lugar de procesar información para aprender, el cerebro del perro entra en modo de supervivencia debido a la ansiedad.
  • Ruptura de la confianza: el tutor deja de ser una figura que brinda seguridad y se convierte en un estímulo impredecible que genera temor.
  • No ofrece alternativas: el reto dice al perro lo que no debe hacer, pero no le indica cuál es el comportamiento correcto.

Alternativas sugeridas por los especialistas

  • Conexión inmediata: premiar la conducta deseada en el momento justo para que el perro asocie el premio con su acción.
  • Redirección: si el perro muerde un zapato, retirar el objeto y darle un juguete apto para morder, felicitándolo cuando lo use.
  • Constancia y paciencia: los animales aprenden por repetición en ambientes predecibles. Mantener reglas claras evita confusiones.
  • Ambiente seguro: un entorno libre de tensiones reduce los niveles de ansiedad general del perro, lo que facilita el aprendizaje.
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