Irán advirtió que no aceptará un acuerdo con Estados Unidos que no garantice los derechos del pueblo iraní, mientras la Guardia Revolucionaria informó el derribo de un dron militar estadounidense. El hecho no fue confirmado por Washington.
Irán intensificó la tensión diplomática y militar este domingo al advertir que no aceptará ningún acuerdo con Estados Unidos que no garantice plenamente los derechos del pueblo iraní, mientras su Guardia Revolucionaria anunciaba el derribo de un dron militar estadounidense cerca de sus aguas territoriales — un incidente que Washington aún no ha confirmado — y las fuerzas israelíes ampliaban su ofensiva terrestre en el sur del Líbano.
El principal negociador iraní, Mohamad Bagher Ghalibaf, declaró en un video difundido por la televisión estatal: “No aprobaremos ningún acuerdo hasta que tengamos la certeza de que se han respetado los derechos del pueblo iraní”. Ghalibaf añadió que los negociadores de Teherán “no confían ni en las palabras del enemigo ni en sus promesas”.
Sus declaraciones se producen en un momento crítico de las conversaciones. El sábado, The New York Times y Axios informaron de que el presidente Donald Trump había remitido a Teherán un nuevo marco de negociación con términos “más duros”, aunque sin precisar los detalles. Trump, en una entrevista con Lara Trump emitida el sábado por Fox News, sostuvo: “No tengo ninguna prisa. Si no conseguimos lo que queremos, terminaremos de una manera diferente”.
Entre las exigencias que permanecen sobre la mesa, Irán reclama la liberación de 12.000 millones de dólares en activos congelados en bancos extranjeros antes de abordar su programa nuclear. Teherán también exige que el Líbano sea incluido en cualquier acuerdo, mientras rechaza como “infundadas” las declaraciones de Trump sobre la destrucción del uranio enriquecido iraní.
La cuestión del estrecho de Ormuz sigue siendo otro foco de fricción: la agencia estatal iraní ISNA citó al parlamentario Alireza Salimi anunciando que un plan para implementar “la gestión y soberanía de Irán” sobre el estrecho será sometido pronto al Parlamento.
En ese contexto, la Guardia Revolucionaria iraní anunció en la madrugada del domingo la intercepción de un avión no tripulado estadounidense MQ-1 Predator que, según Teherán, intentó “realizar una operación hostil al entrar en las aguas territoriales” del país. De acuerdo con un comunicado recogido por la agencia semioficial Fars, el aparato fue detectado “de inmediato” por los sistemas de defensa aérea y “atacado con misiles tierra-aire avanzados”. El comunicado concluyó: “el espacio aéreo iraní sobre las aguas territoriales del país está bajo control total, y cualquier incursión recibirá una respuesta contundente”. Por el momento, el Ejército de Estados Unidos no se pronunció sobre el incidente.
El episodio se suma a una semana de escalada: a principios de semana, fuerzas estadounidenses atacaron el puerto iraní de Bandar Abbas, desencadenando fuego de represalia por parte de Irán en el peor episodio de combates desde el alto el fuego temporal acordado en abril.
Mientras tanto, en el frente libanés, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó el domingo que las tropas israelíes habían cruzado el río Litani y ondeado la bandera israelí sobre la fortaleza medieval de Beaufort, en el sur del Líbano. El ejército israelí precisó que “un número significativo” de sus fuerzas opera ahora contra Hezbollah más allá del Litani, y emitió una orden de evacuación masiva para zonas de hasta 40 kilómetros de la frontera.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, declaró que se trata de una “política de tierra quemada y castigo colectivo” por parte de Israel y llamó a un “alto el fuego rápido y real”. La tregua formal entre Israel y Hezbollah, acordada el 17 de abril, no ha sido plenamente respetada por ninguna de las dos partes. Las negociaciones entre Israel y el Líbano continúan, con una cuarta ronda prevista para la próxima semana.