El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, es cuestionado tras reconocer que mintió al afirmar que no hubo ocultación en su gestión, lo que genera tensiones en el Gobierno y posibles consecuencias legislativas.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra en el centro de una controversia luego de que reconociera haber mentido en declaraciones previas sobre la ocultación de información. El 29 de abril pasado, ante la Cámara de Diputados, Adorni afirmó que “nunca existió ocultación alguna”, una declaración que él mismo desmintió la semana pasada.
Durante esa sesión, el presidente Javier Milei y gran parte de su gabinete aplaudieron desde un palco, mientras algunos legisladores presentes en el recinto eran silenciados e insultados al grito de “¡Bravo Manuel!”. Este gesto político ha sido interpretado como un respaldo a la declaración de Adorni.
La situación ha generado versiones sobre una posible sesión legislativa que podría definir la permanencia de Adorni en el Gobierno. Además, se ha mencionado la posibilidad de que sea trasladado a un cargo diplomático, como una embajada o consulado, lo que no requeriría aprobación del Senado.
En paralelo, el caso $LIBRA ha sido vinculado con esta controversia. Según un análisis del sector de cibercrimen de la Policía Federal, la criptomoneda $LIBRA no estaba enlistada en plataformas centralizadas de compra y un único actor tenía el control primario absoluto sobre los mil millones de unidades creadas el 14 de febrero de 2025. Ese actor estaría vinculado al equipo de Hayden Davis. El presidente Milei promovió la criptomoneda en sus redes sociales, pero no ha explicado cómo obtuvo la información necesaria para hacerlo, ya que la criptomoneda fue creada solo 23 minutos antes de su posteo.
Diversos sectores han señalado que el caso Adorni podría estar relacionado con la investigación de $LIBRA, debido a las contradicciones públicas de los involucrados. También se ha comparado esta situación con el caso del exvicepresidente Amado Boudou en 2012, cuando funcionarios kirchneristas defendieron a Boudou frente a denuncias, utilizando argumentos similares a los que el actual Gobierno emplea en el caso Adorni.
Adorni ha sido criticado por su manejo de viajes no declarados, compra de propiedades difíciles de justificar, préstamos cuestionados y por reconocerse como “evasor”, argumentando que en la “vieja política” no se pagaban impuestos. Estas acciones han generado malestar entre contribuyentes y algunos miembros del Gobierno, quienes en privado han expresado que Adorni “nos hizo un daño irreparable”.