El vicepresidente estadounidense defendió el acuerdo con Irán y afirmó que los recursos para la reconstrucción no provendrán del gobierno de Estados Unidos.
El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, defendió este jueves el acuerdo alcanzado con Irán para poner fin a la guerra iniciada a fines de febrero tras un ataque de Estados Unidos. Durante una rueda de prensa, Vance afirmó que el líder supremo iraní Mojtaba Jamaneí no recibirá «ni un solo centavo» de la administración republicana, según la agencia EFE.
Vance sostuvo que los términos del acuerdo fueron «tergiversados» por los medios de comunicación. Subrayó que Teherán no recibirá «ni un solo centavo de Estados Unidos bajo ninguna circunstancia».
El memorando contempla la creación de un fondo regional para la reconstrucción de Irán de 300.000 millones de dólares y la liberación de 24.000 millones de dólares en fondos iraníes congelados por las sanciones. Vance puntualizó que estos recursos no son de Estados Unidos y que «la única forma en que los iraníes los obtengan» sería si «cumplen plenamente» los términos del acuerdo.
«Se trata de una situación en la que todos ganamos. Si los iraníes no cambian su comportamiento, su capacidad militar y su programa nuclear seguirán destruidos; si cambian su comportamiento, entonces tendrán una relación transformadora con Medio Oriente», declaró.
Vance también defendió la decisión de la administración de permitir a Irán que tenga un programa de misiles, ya que no se le puede decir que «no puede defenderse». Aclaró que lo que Estados Unidos busca es que no pueda construir arsenal capaz de «amenazar al mundo».
Por otro lado, el negociador principal de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, aseguró este miércoles en la televisión estatal que «Irán tiene derecho de soberanía sobre Ormuz y, por supuesto», cobrará «un peaje por estos servicios». La confirmación se dio luego de que se difundiera la lista de 14 puntos del acuerdo que firmarán Washington y Teherán el próximo viernes.
Según el memorando de entendimiento, Irán «realizará gestiones, haciendo todo lo posible, para garantizar el paso seguro de los buques comerciales, sin cargo alguno y únicamente durante 60 días» por el estrecho de Ormuz. Qalibaf agregó que el estrecho «no volverá a sus condiciones previas a la guerra». No hay aclaración sobre si el país persa está habilitado a cobrar una tarifa a los barcos que circulen por el pasaje marítimo.