Organizaciones sociales y el Estado implementan estrategias en Misiones para retener a estudiantes de zonas rurales, donde la distancia, el trabajo estacional y las condiciones climáticas afectan la continuidad educativa.
La distancia, el trabajo rural, los problemas de salud y la falta de establecimientos cercanos son algunos de los motivos que llevan a niños y adolescentes de zonas rurales de Misiones a faltar a la escuela, a ir por temporadas o a abandonarla. Organizaciones como la Asociación Conciencia y Desarrollo y Autogestión (DyA), junto al Ministerio de Educación provincial, implementan estrategias para garantizar la continuidad educativa.
Según el informe “Índice de pobreza multidimensional extrema” del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), Misiones se ubica en el puesto 9 entre las provincias con mayores niveles de pobreza extrema multidimensional. En el territorio, 450.000 estudiantes se distribuyen en una geografía tupida. Existen 579 escuelas de nivel inicial, 821 de primaria, 230 de secundaria y una de nivel superior en zonas rurales, además de escuelas con modalidad de ruralidad: 5 de nivel inicial, 14 primarias y 144 secundarias.
“Lo que buscamos garantizar es que haya escuelas en cada rincón de las colonias o paraje misionero. Hoy en día tenemos escuelas rurales consolidadas que se encuentran en colonias o pueblos que permiten sostener el aprendizaje estandarizado por grado y, en otros casos, se materializa en la enseñanza plurigrado por la cantidad de matrícula”, explicó Ramiro Aranda, ministro de Educación de Misiones.
Chavela Carvallo, de 18 años, se crió en el interior de El Soberbio, donde su padre es productor rural. Relató que el secundario más cercano estaba lejísimos y que a los 12 años comenzó a ayudar en la plantación de tabaco. El año pasado participó del Programa de Adolescentes Desescolarizados de la Asociación Conciencia, que busca la revinculación escolar. “Todo el mundo quiere ir a una secundaria, pero como no hay posibilidad lo único que queda es plantar tabaco y listo. No es algo que me guste, porque te mata. Es la realidad”, declaró.
Salomé San Martín, líder del eje de Comunidad de la Asociación Conciencia, sostuvo: “La vida en la ruralidad es compleja y la posibilidad de seguir trabajando en la chacra tendría que ser una opción y no un destino para los chicos que se crían acá”.
Según el informe “Ausentismo estudiantil en secundaria: percepción y dimensiones” de Argentinos por la Educación, el 26% de los estudiantes del último año de secundaria se ausentaron al menos un 14% de los días de clases previstos. Los principales motivos de inasistencia para los alumnos más vulnerables son problemas de salud propios (54%), problemas de acceso debido al clima o transporte (30%), otro motivo (28%) y falta de ganas de ir a la escuela (24%).
En el nivel primario, cerca del 30% de las escuelas rurales de Misiones funcionan con docente único. En el secundario, existen 15 Unidades de Gestión Local y más de 250 extensiones áulicas, donde asisten más de 3.000 estudiantes rurales pluriaño. También hay 10 sedes de Secundarias Rurales mediadas por TIC (SRTIC), un modelo clave en parajes alejados.
Un relevamiento de DyA en 2024 sobre estudiantes de escuelas públicas reveló que el 75% de los niños y adolescentes de entre 13 y 15 años realizó al menos una actividad de mercado; el 56% hizo tareas de consumo y el 19% estuvo a cargo de trabajo doméstico intensivo. “Esto muestra que 7 de cada 10 niños estaban en situación laboral. Sin embargo, eran niños escolarizados”, afirmó Roxana Wrage, coordinadora del Centro Apoyo Escolar de Aristóbulo del Valle.
Héctor Javier Cardoso, profesor de Sociología en la Escuela BOP 124 de Andresito, señaló: “Bajó el precio de la yerba, la materia prima, y eso hace que la rentabilidad de los colonos baje y eso se traslada hacia abajo. A las que más les faltó fue a las familias de tareferos. El problema económico generó un problema social y educativo”.
Aranda reconoció que uno de los grandes desafíos es la continuidad de las trayectorias escolares atravesadas por trabajo estacional y la accesibilidad de transporte. En el nivel secundario, la tasa de abandono escolar es del 6%. “Mediante políticas de revinculación, se redujo la cifra de abandono escolar en los últimos años y es más bajo en el ámbito rural el desgranamiento que en el ámbito urbano”, agregó.
Para colaborar, se puede donar a la Asociación Conciencia al alias CONCIENCIADONACION, a DyA a través de su sitio web, o a la Escuela BOP 124 al alias bop124.mp.