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Lydia Cacho desmiente versión sobre prisión domiciliaria de Mario Marín

La periodista Lydia Cacho afirmó que el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, continúa recluido en el Cefereso N°1, El Altiplano, tras versiones que indicaban un cambio a prisión domiciliaria.

La periodista Lydia Cacho desmintió las versiones que aseguraban que el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, había sido liberado o que ya cumplía prisión domiciliaria. A través de su cuenta de Instagram, Cacho sostuvo que la información difundida es falsa y que el exmandatario continúa recluido en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 1, conocido como El Altiplano.

La aclaración surgió luego de que diversos medios informaran que un juez federal habría concedido un amparo a Marín para modificar la medida cautelar que enfrenta por el delito de tortura, lo que presuntamente le permitiría continuar su proceso penal desde su domicilio.

Versiones sobre un nuevo amparo para prisión domiciliaria

Las versiones difundidas durante este martes señalaron que la defensa de Mario Marín habría obtenido un nuevo amparo con el argumento de su estado de salud y su edad, superior a los 70 años. De acuerdo con esos reportes, el exgobernador sería trasladado a una vivienda en la colonia Xilotzingo, en la ciudad de Puebla, donde permanecería bajo vigilancia electrónica. Hasta el momento no existe una confirmación oficial sobre la ejecución de esa resolución. La representación legal de Lydia Cacho aún cuenta con plazo para impugnar cualquier determinación judicial.

Marín ya había obtenido prisión domiciliaria en agosto de 2024, pero semanas después un Tribunal Federal revocó ese beneficio tras recursos de la Fiscalía General de la República (FGR) y la asesoría jurídica de la periodista, por lo que fue reingresado al penal del Altiplano.

Acusaciones contra Mario Marín

  • Está procesado por el presunto delito de tortura en agravio de la periodista Lydia Cacho.
  • La acusación deriva de la detención y traslado de Cacho en diciembre de 2005, tras la publicación del libro Los demonios del Edén.
  • La FGR sostiene que la detención habría sido utilizada como represalia por las investigaciones periodísticas sobre una presunta red de explotación sexual infantil.
  • Durante el traslado de Cancún a Puebla, Cacho denunció haber sido víctima de amenazas, intimidaciones y tortura psicológica.
  • El proceso penal continúa en curso y Marín no ha recibido una sentencia definitiva ni ha sido absuelto.

Artículo 19 niega haber sido notificado

La organización Artículo 19, que representa legalmente a Lydia Cacho, también desmintió que exista una resolución definitiva para la excarcelación del exgobernador. Mediante un pronunciamiento público, señaló que no ha recibido ninguna notificación oficial sobre un cambio de medida cautelar que permita a Marín cumplir el proceso bajo arresto domiciliario. “Acerca de las notas periodísticas sobre la supuesta excarcelación de Mario Marín Torres, exgobernador de Puebla y perpetrador de graves violaciones a derechos humanos contra Lydia Cacho, y como representación de la periodista confirmamos que no se ha recibido notificación alguna sobre un cambio de medida cautelar que permitiera a Marín compurgar su pena en arresto domiciliario”, indicó la organización.

Durante más de 15 años, Artículo 19 ha acompañado jurídicamente a la periodista y ha impugnado resoluciones que, a su juicio, representan riesgos de impunidad o de fuga. La organización ha insistido en que el proceso penal debe concluir con una sentencia firme y garantizar la reparación integral del daño.

Antecedentes del caso

El origen del proceso judicial se remonta a 2005, cuando Lydia Cacho publicó Los demonios del Edén, una investigación periodística sobre una presunta red de explotación sexual infantil. El empresario Kamel Nacif presentó una denuncia por difamación y calumnias. Policías de Puebla detuvieron a la periodista en Cancún y la trasladaron por carretera durante más de 20 horas. Cacho denunció que durante ese recorrido fue víctima de amenazas, intimidaciones y tortura psicológica. Posteriormente, se hicieron públicas grabaciones telefónicas atribuidas a Mario Marín y Kamel Nacif, en las que conversaban sobre la detención, hecho que dio origen al sobrenombre “el góber precioso”.

La FGR obtuvo una orden de aprehensión contra Marín por su presunta responsabilidad en el delito de tortura. Fue capturado en 2021 y desde entonces enfrenta un proceso penal sin sentencia definitiva. El caso de Lydia Cacho es considerado un precedente en materia de libertad de expresión y protección a periodistas en México.

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