La Justicia de Mar del Plata analiza la situación procesal de Lucía Sosa, detenida e imputada por el delito de abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo, tras el fallecimiento de su hija Isabella en Villa Gesell. En paralelo, los testimonios de sus hijos mayores aportaron información sobre hechos de violencia y un presunto abuso.
La muerte de Isabella, la niña de dos años que falleció en Villa Gesell, mantiene detenida a su madre, Lucía Sosa (44), mientras la Justicia evalúa si corresponde agravar la imputación en su contra. El caso quedó a cargo del fiscal Juan Pablo Calderón, quien espera los resultados de estudios complementarios para determinar la calificación legal.
Isabella murió el 21 de julio pasado, luego de ingresar al Hospital Municipal Arturo Illia. Según la primera explicación de Sosa a los médicos, la pequeña se había broncoaspirado mientras tomaba una mamadera. La autopsia determinó que la causa del deceso fue una asfixia por obstrucción de las vías respiratorias y no detectó lesiones compatibles con violencia infantil.
La causa se inició como «averiguación de causales de muerte», pero luego se conoció que Sosa había perdido otras dos hijas en años anteriores: Candela, de seis meses, en 2013, y Jazmín, de 11 meses, en 2016. Por el caso de Jazmín, Sosa y su pareja de ese momento, Héctor Picart, fueron detenidos y luego absueltos en un juicio realizado en Mar del Plata en 2018.
La investigación avanzó y Sosa fue detenida e imputada por «abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo». La mujer fue citada a indagatoria y se negó a declarar. Su pareja actual, José Aguirre (53), no está imputado y declaró que desconocía los antecedentes de Sosa y que fue él quien encontró a Isabella y la trasladó al centro de salud.
En el marco de la investigación, dos hijos mayores de Sosa aportaron testimonios. Lucas R., de 17 años, declaró ante la Fiscalía General de Mar del Plata sobre episodios de maltrato que habría sufrido junto a sus hermanos desde bebé, con ingresos hospitalarios por problemas respiratorios. Su hermana Rocío (19) denunció un presunto abuso por parte de Héctor Picart cuando ella tenía siete años, hecho que habría ocurrido durante una revinculación, y afirmó que su madre habría estado presente sin intervenir.
La abogada de los hijos, Erika Hooft Suárez, señaló que «hay más delitos investigándose» y que esos hechos están bajo la órbita de la Fiscalía Nº7 de Mar del Plata, a cargo del fiscal Carlos Russo. También solicitó medidas, entre ellas la restricción de acercamiento de Picart a sus hijos.
Por otra parte, la presentación judicial de Rocío permitiría reabrir el expediente por la muerte de Candela, que había sido archivado. Según fuentes judiciales, la causa por el fallecimiento de Jazmín no podrá ser reabierta por cuestiones procesales.
El hijo menor de Sosa, de cuatro años, vive actualmente con sus padres en Villa Gesell. La Justicia dispuso la intervención del Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes de esa ciudad.