A dos meses de asumir al frente de la Jefatura de Gabinete, Diego Santilli coordina las negociaciones con gobernadores y el PRO, con la reelección de Javier Milei como horizonte.
El 30 de junio, Diego Santilli asumió al frente de la Jefatura de Gabinete en un contexto de crisis política, marcado por el escándalo de corrupción que involucró a su antecesor, Manuel Adorni. En ese momento, el Gobierno enfrentaba dificultades para construir acuerdos en el Congreso y con gobernadores, lo que llevó al presidente Javier Milei a otorgar un rol más protagónico a Santilli, quien contaba con experiencia política y vínculos territoriales por su paso por el Ministerio del Interior.
A dos meses de su asunción, Santilli se convirtió en el encargado de coordinar la relación política del Gobierno y el trabajo de los ministros. También participa en las principales mesas ejecutivas, donde se toman decisiones para la segunda mitad del mandato y se prepara el terreno electoral.
Santilli integra la mesa política que conduce Karina Milei, que se reúne semanalmente en Casa Rosada. Además, lidera las negociaciones con gobernadores, legisladores y sectores de la oposición dialoguista, y trabaja en un acercamiento entre La Libertad Avanza y el PRO para 2027.
Negociación con gobernadores y Congreso
Una de las principales tareas de Santilli fue modificar la lógica de confrontación con gobernadores y el Congreso. Desde su llegada, recorrió provincias y mantuvo contactos con mandatarios locales. La semana pasada, se lograron medias sanciones en Diputados para la reforma de la carta orgánica del BCRA y los cambios al proyecto de Inocencia Fiscal II.
Hace tres semanas, el Senado rechazó la mayor parte de la ley de propiedad privada, especialmente el capítulo de tierras. En esa ocasión, gobernadores aliados de Catamarca, Neuquén y Salta se opusieron al texto. Esos mismos gobernadores apoyaron esta semana en Diputados el paquete económico del Gobierno.
En los últimos días, Santilli lideró encuentros con gobernadores del norte grande y del centro para impulsar un régimen energético especial para zonas cálidas y obtener apoyo a la ley de zonas frías, que tiene media sanción en Diputados y espera tratamiento en el Senado.
Acercamiento con el PRO
Santilli, que mantiene su identidad política dentro del macrismo, ocupa una posición central en la estructura mileísta. Esta doble condición lo convirtió en interlocutor para las conversaciones entre ambos espacios, junto a su amigo Cristian Ritondo, Fernando de Andreis y los primos Martín y “Lule” Menem.
Las reuniones entre La Libertad Avanza y el PRO adquirieron frecuencia periódica: la primera fue el 6 de agosto y la segunda el 20. En la última, se acordó una sociedad electoral hacia 2027, dando prioridad al macrismo para defender los municipios que gobierna.
La ciudad de Buenos Aires es el principal punto de discusión, con Jorge Macri en busca de la reelección. El viernes pasado, Santilli participó en una recorrida con Karina Milei y Pilar Ramírez. Aunque sonó como candidato porteño, su proyección electoral apunta a la provincia de Buenos Aires.
Proyección electoral en la provincia de Buenos Aires
Para 2027, Santilli es el principal apuntado para liderar una opción opositora al peronismo en la provincia de Buenos Aires. “Me apasiona la Provincia”, suele decir. En 2023, su candidatura se truncó tras acompañar a Horacio Rodríguez Larreta en la carrera presidencial. Santilli, que llevó al oficialismo a ganar la elección bonaerense de 2025, se proyecta como referente de una oposición aglutinada contra el kicillofismo.
Según un estudio de la Universidad de San Andrés, Santilli tiene 29% de imagen positiva, 49% de negativa y una relación de -20, lo que lo posiciona como el funcionario del gabinete con mejores números.