Marcas emergentes y establecidas capturan la demanda de un público que busca renovar sus espacios con objetos de tendencia a precios competitivos, un cambio acelerado tras la pandemia.
En el actual contexto económico, un sector se destaca por su dinamismo: la decoración accesible. Locales, en su mayoría de nueva creación, reportan alta rotación de productos y una constante demanda, impulsada por una estrategia digital efectiva que combina objetos en tendencia con precios accesibles. Este fenómeno ha logrado que la decoración deje de ser vista como un lujo aspiracional para convertirse en una compra habitual para un público más amplio.
La influencer de decoración Dolly Moncla (@dollymoncla) analiza el cambio: «Más que cambiar la forma en que la gente piensa su casa, lo que cambió desde la pandemia es la importancia que se le da a la decoración». Según explica, el contacto forzado con el hogar durante la pandemia hizo tomar conciencia de que el entorno «impacta directamente en el estado de ánimo». Esto generó un efecto en cadena: más personas comenzaron a intervenir sus espacios y a buscar productos, a lo que el mercado respondió con opciones accesibles.
El fenómeno se materializa en el crecimiento de marcas como Ganga Home, que inauguró a fines de 2025 su primera mega tienda en Dot, en el espacio que ocupaba Falabella. Su modelo se basa en precios competitivos, reposición constante y lectura rápida de tendencias, inicialmente apalancado en redes sociales. Por otro lado, marcas como Alto Rancho amplían el concepto de accesibilidad. «No pasa únicamente por cuánto cuesta, sino por cómo se elige y qué función cumple cada objeto», explica Santiago Ribatto Crespo, gerente de Marketing de la firma, priorizando piezas con una segunda función más allá de lo decorativo.
Las marcas de larga trayectoria también adaptan su oferta. Desde Arredo, con más de cuatro décadas en el mercado, Agustín Sasson de Arredo LAB señala: «El hogar dejó de ser el lugar al que se vuelve. Se convirtió en el espacio que nos acompaña y contiene de mil maneras». Este cambio de percepción se refleja en las decisiones de compra de un público que ahora pasa más tiempo en casa y valora más su entorno.
El consumo se caracteriza por la aceleración de las tendencias y la incorporación de un perfil más joven que investiga y compara antes de comprar. La recomendación general es priorizar piezas estructurales (como mesas o sillones) y complementar con objetos más accesibles que permitan seguir las modas sin grandes inversiones.