El acróbata alemán Karl Wallenda, de 73 años, falleció el 22 de marzo de 1978 en San Juan de Puerto Rico tras caer desde 37 metros de altura mientras caminaba sobre un cable entre las torres del Hotel Condado Plaza. El viento y fallas en los tensores de seguridad provocaron el accidente, que fue transmitido en vivo por televisión.
El 22 de marzo de 1978, en San Juan de Puerto Rico, el equilibrista alemán Karl Wallenda, de 73 años, falleció al caer desde 37 metros de altura mientras cruzaba un cable entre las torres del Hotel Condado Plaza. El accidente ocurrió durante una caminata publicitaria y fue transmitido en vivo por cámaras de televisión local.
Según informaron testigos y registros del evento, Wallenda inició el recorrido sobre un cable de 75 metros de largo. A los pocos metros, una ráfaga de viento de 48 kilómetros por hora desestabilizó su marcha. Los tensores de seguridad laterales no habían sido correctamente asegurados, lo que provocó que el cable se balanceara de forma violenta. Wallenda intentó sentarse sobre el alambre para recuperar el equilibrio, pero otra ráfaga lo golpeó y cayó al vacío. Su cuerpo impactó contra el techo de un taxi estacionado y rebotó hacia la calle. El personal médico intentó reanimarlo, pero el traumatismo causó su muerte instantánea.
Karl Wallenda nació el 21 de enero de 1905 en Magdeburgo, Alemania. Provenía de una familia de acróbatas circenses. A los 15 años, respondió a un anuncio de trabajo como acróbata en Breslau (actual Breslavia, Polonia), donde fue entrenado por el equilibrista Louis Weitzman. En 1922 fundó su propio grupo junto a su hermano Herman y su amigo Joseph Geiger, sumando luego a su esposa Helen Kreis. El grupo realizó giras por Europa y luego viajó a Cuba, donde fueron descubiertos por el magnate John Ringling, quien los llevó al Madison Square Garden de Nueva York.
Durante las décadas de 1930 y 1940, actuaron para el circo Ringling Bros. and Barnum & Bailey, donde ganaron fama internacional. En 1947, Wallenda diseñó una pirámide humana de siete personas sobre el cable, que se convirtió en el acto central de la dinastía. Karl Wallenda rechazó sistemáticamente el uso de redes de seguridad, afirmando que «nos quitan el coraje y el don de hacer nuestro acto».
El 30 de enero de 1962, durante una función en Detroit, la pirámide se desplomó. Richard Faughnan murió y Mario Wallenda, hijo adoptivo de Karl, quedó parapléjico. A pesar del accidente, Wallenda continuó realizando caminatas individuales. El 13 de agosto de 1972, en el Veterans Stadium de Filadelfia, cruzó un cable a 42 metros de altura entre partidos de béisbol, ejecutando una parada de cabeza. El 31 de mayo de 1976, repitió la hazaña en el mismo estadio, ante más de 50.000 personas, caminando 195 metros a 60 metros de altura y desplegando la bandera estadounidense.
En 1978, aceptó la caminata en Puerto Rico a pesar de las advertencias sobre el viento. Antes de subir, dijo a su equipo: «Si el viento es demasiado fuerte, la caminata debe posponerse», pero luego descartó la preocupación al observar el cable. Tras su muerte, dos de sus discípulos realizaron su propio número de cuerda floja en la misma ciudad.