El estado anunció un programa para financiar sistemas de calefacción y refrigeración eficientes en hogares de ingresos bajos y moderados, con el objetivo de reducir costos energéticos y emisiones.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, anunció una inversión de hasta 150 millones de dólares para impulsar la instalación de bombas de calor de alta eficiencia en viviendas unifamiliares y pequeños edificios residenciales en todo el estado. La medida se enmarca dentro del programa Green Small Buildings y busca reducir tanto los costos de energía para las familias como las emisiones contaminantes.
El financiamiento, que proviene del plan estatal Sustainable Green Futures, está dirigido específicamente a propietarios y residentes de ingresos bajos y moderados. Funcionará como complemento de programas existentes de subsidios y préstamos administrados por el Departamento de Vivienda y Renovación Comunitaria (HCR) y la agencia hipotecaria estatal.
Según las autoridades, este mecanismo permitirá una implementación más rápida y ágil, garantizando el acceso en distintas regiones. Todos los proyectos deberán cumplir con lineamientos técnicos establecidos en coordinación con el programa Clean Heat de la Autoridad de Investigación y Desarrollo Energético del estado, para asegurar resultados en eficiencia y calidad a largo plazo.
La comisionada de HCR, RuthAnne Visnauskas, afirmó que la inversión fortalece la capacidad de llevar soluciones eléctricas de alto rendimiento a estos hogares, avanzando hacia viviendas más accesibles y saludables. Por su parte, el senador estatal Kevin Parker señaló que el financiamiento responde a años de trabajo legislativo y permitirá reducir facturas de servicios, mejorar la calidad del aire y aumentar la eficiencia energética.
Esta iniciativa se integra a la agenda de vivienda de la administración de Hochul, que desde el año fiscal 2023 impulsa un plan de 25.000 millones de dólares a cinco años para aumentar la oferta y mejorar la accesibilidad. El presupuesto ejecutivo para el año fiscal 2027 prevé, entre otros objetivos, la electrificación de 50.000 hogares adicionales.