El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del primer bimestre de 2026 refleja un crecimiento leve pero sectores opuestos: el agro, la minería y los bancos crecen, mientras la industria manufacturera sufre caídas significativas.
El concepto de “economía K”, popularizado por Claudio Zuchovicki y Ricardo Arriazu, describe la situación actual del país: una pata que sube y otra que baja, sin medias tintas. Según el EMAE del primer bimestre de 2026, la actividad económica creció un 0,2% en el período enero-febrero, evitando una recesión técnica, aunque con un estancamiento general.
Los sectores ganadores incluyen al agro, impulsado por la recuperación tras la sequía de 2023 y la reducción de retenciones; la minería y energía, con el litio como protagonista (Argentina se convirtió en el segundo exportador mundial en mayo); y la intermediación financiera, que vuelve a crecer gracias a la estabilidad macro y el crédito hipotecario.
En contraste, la industria manufacturera es la gran perdedora, con caídas interanuales del 2,6% en enero y del 8,7% en febrero. Rubros como vehículos, textiles, químicos, metalurgia, muebles y electrodomésticos sufren por la caída del consumo, la apertura importadora y los altos costos en dólares.
El panorama general muestra una recuperación desigual, donde los ganadores festejan mientras los perdedores buscan salidas en un contexto de incertidumbre.