El gobierno del presidente chileno José Antonio Kast experimenta una caída en su respaldo ciudadano, pasando del 57% al 37% en encuestas, en un contexto de errores en la gestión y dificultades para implementar su agenda legislativa.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, enfrenta un descenso en su nivel de aprobación, que pasó del 57% al 37% en poco más de dos meses, según encuestas recientes. Este cambio se produce tras una serie de decisiones que han sido calificadas como errores no forzados, en referencia a un término del tenis que describe fallos cometidos sin presión del rival.
Kast asumió el cargo con una alta expectativa, luego de obtener la mayor votación en la historia moderna de Chile, con el 57% de los sufragios en segunda vuelta. Su victoria se dio en un contexto de descontento con la administración anterior, encabezada por Gabriel Boric, y con promesas de crecimiento económico y combate a la inseguridad.
Entre los factores que han contribuido a la caída en el respaldo se encuentran la selección de ministros sin experiencia o trayectoria adecuada, lo que llevó al primer cambio de gabinete a los 69 días de gobierno. Además, la respuesta a un aumento inesperado del precio del petróleo, derivado de eventos en Medio Oriente, no logró los resultados esperados.
La administración de Kast también enfrenta dificultades para aprobar su paquete legislativo, que incluye un ajuste del gasto público y medidas de reactivación económica. Para avanzar, necesita negociar apoyos en el Congreso, donde no cuenta con una mayoría clara.
El presidente ha pasado aproximadamente un tercio de su tiempo en giras por el país, buscando mantener contacto con la ciudadanía. Sin embargo, persiste la necesidad de un cambio en la estrategia de gobierno, según analistas. La primera cuenta pública anual de Kast, programada para el 1 de junio, es vista como una oportunidad para corregir el rumbo.
En el ámbito internacional, Chile debe equilibrar sus relaciones con Estados Unidos y China, su principal socio comercial. El gobierno de Kast ha sido criticado por priorizar lo económico en sus relaciones exteriores, en un contexto donde la geopolítica cobra relevancia, especialmente bajo la administración de Donald Trump.
La oposición en el Congreso ha sido señalada como obstruccionista, al presentar múltiples indicaciones a los proyectos del gobierno. Para superar esta situación, se ha sugerido la necesidad de un gran acuerdo nacional que trascienda a la derecha y convoque a sectores moderados y de centro.
La crisis actual no es exclusiva de Chile, sino que se observa en otras democracias, como el Reino Unido, donde el laborismo de Keir Starmer también ha perdido apoyo rápidamente. Esto refleja una menor paciencia ciudadana en la era de las redes sociales.
En conclusión, el gobierno de Kast se encuentra en un momento crítico, donde debe demostrar capacidad de adaptación y liderazgo para cumplir con las expectativas generadas durante la campaña electoral.