La película dirigida por Mariana Erijimovich y Juan Villegas retrata la trayectoria del cocinero Javier Urondo, dueño del restaurante homónimo en Buenos Aires, y su vínculo con la gastronomía artesanal.
Mariana Erijimovich y Juan Villegas son los directores de “Jota Urondo, un cocinero impertinente”, un documental que fue exhibido en el Festival de San Sebastián y el Bafici antes de llegar a salas de todo el país. La película se centra en la figura de Javier Urondo, fundador y principal responsable del restaurante “Urondo”, ubicado en Parque Chacabuco, Buenos Aires, que opera desde 2001.
Erijimovich explicó que su interés por el proyecto surgió de una experiencia personal: “Entré al restaurante por primera vez hace veinte años, comí y conocí a Javier y a su gente. Me gusta mucho observar a la gente en su hacer, me gusta cómo se parte de una materia prima y se llega a deleitar e incluso a emocionar a alguien con el sabor de un plato. Y, sobre todo, me gusta la idea de que dar de comer es un acto de amor”.
Villegas, director de películas como “Sábado” (2001), “Los suicidas” (2005) y “Las Vegas” (2018), afirmó: “Lo primero que vi es que había un lugar que me daba ganas de filmar y, sobre todo, un personaje interesante. Porque presentaba contradicciones, inteligencia y una presencia cinematográfica”.
Javier Urondo es hijo de Francisco “Paco” Urondo, periodista, escritor y militante político asesinado en 1976 en Mendoza. En el documental, Javier no habla extensamente sobre ese tema. Erijimovich señaló: “Nunca nos dijo de qué podíamos hablar y de qué no. La premisa inicial había sido hacer una película gastronómica sobre un personaje con muchas capas. Cuando le dijimos que queríamos hablar de su padre y de su familia, Javier estaba con unos temas de salud. Dijo lo que dijo y está en la película. Lo que a Javier le hubiese jodido es que hiciésemos una película sobre su padre a través suyo”.
El rodaje se realizó en 11 jornadas distribuidas en diferentes etapas, sin apoyo del INCAA. Villegas comentó: “Nosotros decimos, medio en chiste y medio en serio, que el rodaje terminó después de la postproducción, ya que la última jornada se hizo con la película casi terminada y ya seleccionada para la sección Culinary Zinema de San Sebastián”.
Respecto a la imagen del protagonista, Erijimovich sostuvo: “La de alguien curioso, que hace, que desea, que juega, que respeta, que persiste, que da de comer con amor. Porque nadie que no tenga amor puede sentir felicidad cuando le agradecen la delicia de sus platos. Javier es alguien que aprendió y aprende solo a hacer las cosas, que observa y prueba. Luego de la muerte de su padre, él encontró cobijo en dos mujeres resilientes y hermosas, su madre y su abuela”.
El documental tiene funciones programadas en mayo en varias ciudades. En CABA se puede ver en Arthaus (sábado 16 de mayo a las 20:00, viernes 22 de mayo a las 20:00 con presencia de los directores, y sábado 30 de mayo a las 20:00 con presencia de los directores), en Cine Arte Cacodelphia (domingo 17 de mayo a las 19:00 con presencia de los directores) y en el Centro Cultural 25 de mayo (jueves 21 de mayo a las 21:30 con presencia de los directores). En Rosario, en Cine El Cairo (sábado 16 de mayo a las 20:30 con presencia de los directores, viernes 22 de mayo a las 20:30 y sábado 30 de mayo a las 20:30). En Mendoza, en Cine Universidad (viernes 22 de mayo a las 21:00 y jueves 28 de mayo a las 21:00).
Juan Villegas describió a Javier Urondo como alguien que “vivió muchas vidas y encontró su lugar en el mundo en la cocina y en el hecho de dar de comer”. Los directores señalaron que conectaron con el chef por su forma de entender la cocina desde lo artesanal, con énfasis en el gusto y en la importancia de los procesos.