El escritor estadounidense Ernest Hemingway definió el coraje como «la gracia bajo presión» en una entrevista de 1929. La frase fue luego incluida por John F. Kennedy en su libro ‘Perfiles de Coraje’.
Ernest Hemingway (1899-1961), novelista, periodista y corresponsal de guerra, debutó en la novela con «Fiesta», obra que narra el reencuentro de un grupo de expatriados en París tras la Primera Guerra Mundial y su viaje a Pamplona para los Sanfermines. Luego publicó obras como «Tener y no tener», «Por quién doblan las campanas» y «El viejo y el mar», por la que ganó el Premio Pulitzer en 1953 y el Premio Nobel en 1954. Su estilo directo y sobrio marcó a generaciones de escritores.
Durante una entrevista concedida en 1929 a la escritora y periodista Dorothy Parker para The New Yorker, Hemingway pronunció la frase: «Courage is grace under pressure», que se traduce al español como «El valor es la gracia bajo presión» o «El valor es la elegancia bajo presión». Así lo consigna la página web de la Biblioteca y Museo Presidencial de John F. Kennedy.
Décadas después, la frase alcanzó popularidad cuando el entonces senador estadounidense John F. Kennedy la incluyó en su libro «Profiles in Courage» (Perfiles de Coraje), una colección de biografías cortas sobre ocho senadores. Kennedy escribió a Hemingway para confirmar el origen de la cita antes de incorporarla a las páginas iniciales de la obra, según la misma fuente.
La trayectoria de Hemingway ayuda a entender su concepción de la valentía. Hijo de un médico de Illinois, trabajó como periodista desde joven y sirvió como conductor de ambulancias durante la Primera Guerra Mundial, donde resultó herido. Luego cubrió la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial como corresponsal. Participó en corridas de toros en España, pesca de altura en Cuba y safaris africanos. Esas experiencias alimentaron una obra literaria con temas recurrentes como el amor, la muerte, el sacrificio y la resistencia ante la adversidad.
Durante sus últimos años, Hemingway sufrió problemas de salud física y mental. La depresión, agravada por tratamientos médicos que afectaron su memoria y capacidad de escritura, deterioró su estado. El 2 de julio de 1961, a los 61 años, falleció por suicidio en su casa de Ketchum, Idaho.