Cerca de 25 niños de entre 3 y 12 años, algunos con discapacidad, saludaron al pontífice a su llegada a Madrid, junto a padres y profesores.
Un grupo de casi 25 niños, de entre tres y 12 años, recibió en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas al papa León XIV, junto a padres y profesores, alrededor de las 10:30 de este sábado. La delegación entregó al pontífice una figura de una virgen. Entre los menores figuran niños con discapacidad mental y física, seleccionados por la Conferencia Episcopal Española y el Vaticano, según informó Europa Press.
El papa inició su viaje a las 08:13 horas desde el aeropuerto internacional de Roma-Fiumicino a bordo de un avión Ita Airways A320, acompañado por 80 periodistas y una veintena de fotógrafos y camarógrafos. Dos horas después llegó a Madrid y se dirigió al Palacio Real para el acto de bienvenida oficial.
Los niños saludaron al papa entre gritos dirigidos hacia el pontífice o hacia los reyes. La Iglesia tiende a mostrar su solidaridad con estos niños que afrontan una infancia más dura en muchos casos, según la nota original.
El papa León XIV también recibió un obsequio del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida: una edición artesanal de la obra ‘A la muy antigua, noble y coronada Villa de Madrid. Historia de su Antigüedad, Nobleza y Grandeza’, de Jerónimo de la Quintana (1629), encuadernada por la Imprenta Municipal-Artes del Libro con un diseño inspirado en modelos vaticanos. Almeida afirmó que el regalo representa la memoria histórica de la ciudad y destacó “el aprecio y la cercanía de la comunidad madrileña hacia el papa”, así como los valores de “diálogo, encuentro, fe y esperanza” que León XIV encarna.
Además, el pontífice y su comitiva recibieron un rosario y treinta decenarios del taller de cerámica de la Fundación Götze, un libro de acuarelas de monumentos madrileños realizados por personas con discapacidad intelectual, y degustaron pastas de almendra preparadas por las monjas agustinas recoletas del Real Monasterio de Santa Isabel.
Durante el vuelo, León XIV declaró a los periodistas: “La Iglesia tiene un mensaje para todos”. El papa, que visitó España cerca de 50 veces como prior de los agustinos, señaló que esta es “la primera vez en esta misión”. Definió el viaje como “una visita apostólica para encontrar a los fieles, celebrar la fe y llevar un mensaje de Jesucristo” e insistió en la universalidad de su saludo. Mencionó la encíclica ‘Magnifica Humanitas’, donde aborda la inteligencia artificial, y expresó su deseo de compartir “la alegría de la fe” con los jóvenes.