El presidente de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSOJA), Rodolfo Rossi, informó que la cosecha de soja de la campaña actual se ubica en 52 millones de toneladas, un nivel que calificó como positivo en comparación con el promedio de los últimos años.
La Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSOJA) realizará el próximo 30 de junio en la Bolsa de Comercio de Rosario una nueva edición de su seminario, en el marco del camino hacia la Conferencia Mundial de Investigación en Soja que se desarrollará en Rosario en abril de 2027. En este contexto, este medio se comunicó con el presidente de la entidad, Rodolfo Rossi.
Rossi explicó que el mercado internacional continúa condicionado por la situación geopolítica. “El panorama internacional, por supuesto, está gobernado por este relajamiento ahora que hay, digamos de la guerra”, señaló, al tiempo que remarcó que la volatilidad impacta sobre el petróleo, los insumos y los precios de los productos derivados de la soja.
Según indicó, “el aceite y la harina, en el caso de la soja, por el tema del vigor que ha tomado todas las inversiones y las decisiones de los estados respecto a los biocombustibles en Estados Unidos”, son hoy algunos de los factores que explican el comportamiento del mercado.
En el plano local, Rossi destacó el resultado productivo de la campaña. “Estamos terminando la cosecha, faltaría un 2%”, afirmó, y agregó que, “podríamos decir que estamos en 52 millones, lo que es muy bueno en relación al promedio de los últimos años”.
Respecto de las retenciones, sostuvo que la reducción gradual anunciada por el Gobierno aporta previsibilidad, aunque insistió en la necesidad de corregir las diferencias con otros cultivos. “Pensamos nosotros como cadena que podía haberse corregido esa distancia, ese diferencial que hay con los cultivos competidores”, expresó.
En cuanto a las perspectivas para la próxima campaña, el entrevistado aseguró que podría registrarse una mejora en la relación trigo-soja. “El trigo es socio de la soja”, recordó, al señalar que una parte importante del cultivo de soja se implanta sobre trigo.
Asimismo, remarcó que uno de los grandes desafíos para el agro argentino sigue siendo la infraestructura. “Lo que preocupa realmente son, podríamos decir, más allá de las rutas nacionales, que hay un atraso enorme”, advirtió. Además, subrayó que el problema excede al transporte de granos: “Tenemos caminos que cuando llueve los chicos no pueden ir al colegio”.