Elsa Aguirre, actriz del cine mexicano, falleció el 15 de julio de 2026 a los 95 años en Cuernavaca, Morelos. La Asociación Nacional de Intérpretes confirmó su deceso.
Elsa Aguirre murió este miércoles 15 de julio de 2026 a los 95 años en Cuernavaca, Morelos. La Asociación Nacional de Intérpretes confirmó su deceso en las primeras horas del día.
Aguirre nació el 25 de septiembre de 1930 en Chihuahua. Su nombre completo era Elsa Irma Aguirre Juárez. Ganó un concurso de belleza a los 14 años y desde entonces no paró. Su filmografía supera las 30 películas. Se retiró definitivamente en 2004, con la telenovela Belinda como último trabajo. Vivía en Cuernavaca cuando murió.
Las primeras imágenes de Elsa Aguirre en pantalla datan de 1946, cuando apareció en El sexo fuerte y El pasajero diez mil tras ganar el concurso de belleza organizado por la productora CLASA Films Mundiales. Tenía 14 años y acababa de salir de una fiebre de Malta que la tuvo postrada durante un año entero, con el pelo caído y el cuerpo adelgazado.
En 1959, con 29 años y en el pico de su carrera, Aguirre tomó una decisión que sorprendió a la industria: se retiró. “Quería ser una muchacha como todas”, explicó años después. Regresó en 1962 y trabajó hasta 2004, pero su vida personal ya había tomado un rumbo distinto al de las grandes divas de su época.
En 1968 se unió a la Gran Fraternidad Universal del gurú José Manuel Estrada Vázquez y adoptó el yoga, el budismo y el taoísmo como guías de vida. Dejó la carne a los 33 años, el alcohol y el cigarro.
En una entrevista con Matilde Obregón en su canal de YouTube, a los 93 años, Aguirre describió con detalle lo que comía cada día. El menú no tenía nada de glamour de diva: frutas con semillas y miel por la mañana, un jugo de espinaca con naranja, huevo, ensalada de col, espinaca, brócoli, mango y manzana, sopa de hongos, lentejas o haba. Nada de pastas, pasteles y lácteos desde hace años.
“Me tomo un plato de frutas con semillas, con miel. Me espero tantito y me tomo un jugo de espinaca con naranja. Dejé la carne hace 60 años”, dijo en esa entrevista. Y agregó la razón que iba más allá de la salud: “Ahora que sé cómo sufren los animalitos, menos”.
En otra entrevista, con el programa De Primera Mano, Aguirre resumió su filosofía en una frase: “La disciplina milenaria del yoga. Llevo una alimentación ovolactovegetariana, no fumo, no tomo, no como carnes, 60 años llevo ya de estudio”.
Su último consejo público fue evitar el apego hacia los demás y nunca caer en “amores pasionales”. Lo dijo con la misma serenidad con que había hablado siempre de su vida: sin dramatismo, sin nostalgia visible, con la convicción de alguien que llegó a los 95 años habiendo hecho las paces con todo lo que vivió.
“Yo me quiero morir lo más sano posible. A mi edad ya no debería comer tanto, pero soy comelona. Desde que dejé los lácteos soy otra y más que comienzo a ver la vida como es porque estoy viviendo el aquí y el ahora”, dijo en esa conversación con Matilde Obregón. “Doy entrevistas porque me debo al público en todo momento, le agradezco infinitamente”.
En abril de 2026, tres meses antes de morir, el gobierno de Morelos le rindió homenaje en el Teatro Ocampo de Cuernavaca y le entregó un reconocimiento por más de 80 años de trayectoria. El 8 de enero de ese mismo año, la presidenta Claudia Sheinbaum había conversado con ella y la definió como “ejemplo de gran fortaleza”. Murió el 15 de julio, en la misma ciudad donde había elegido vivir sus últimos años.