El Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III contabilizó 2.024 muertes atribuibles al calor en julio de 2026, lo que eleva el total del verano a 3.260. La cifra de julio supera en un 90,94% a la del mismo mes del año anterior.
En lo que va del verano, España registró 3.260 muertes atribuibles al calor, según datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III. Durante el mes de julio se contabilizaron 2.024 fallecimientos por esta causa.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) informó que julio de 2026 fue el más cálido de la serie histórica, empatado con 2022. La temperatura media fue de 25,7 grados, y la máxima promedio en el conjunto del país alcanzó los 34 grados.
Los días con mayores cifras de mortalidad atribuible al calor se registraron entre el 8 y el 13 de julio, tras la segunda ola de calor. El 10 de julio se contabilizaron 143 muertes; el 9 de julio, 134; el 8 de julio, 118; el 12 de julio, 115; y el 13 de julio, 102.
Las cifras de 2026 superan a las de 2025. En julio, las muertes atribuibles al calor aumentaron un 90,94% en comparación con el año anterior, cuando se registraron 1.060. En junio, el incremento fue del 130,22%, pasando de 407 en 2025 a 937 en 2026. En mayo, las muertes pasaron de 8 en 2025 a 123 en 2026, lo que representa un aumento del 1.437%.
La doctora Cristina Linares Gil, investigadora científica y codirectora del Departamento de Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente Urbano de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III, explicó que el mayor impacto atribuible a las olas de calor se relaciona con el agravamiento de patologías preexistentes, principalmente cardiovasculares y respiratorias. Señaló que los golpes de calor no son la causa principal de mortalidad.
El grupo más susceptible a las temperaturas extremas son las personas mayores de 65 años, especialmente las mujeres que superan los 75 años, así como quienes ya padecen alguna enfermedad.