Los glaciares de Argentina contienen aproximadamente 150.000 km² de hielo, pero registran una pérdida de masa acelerada en los últimos años, según datos oficiales.
Los glaciares de la Argentina abarcan una superficie de aproximadamente 150.000 kilómetros cuadrados, de acuerdo con el Inventario Nacional de Glaciares. Sin embargo, estudios recientes indican que estos cuerpos de hielo pierden masa a un ritmo que no se había observado antes en el registro histórico.
El Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) informó que la tasa de retroceso se aceleró en las últimas dos décadas. Los datos relevados entre 2000 y 2023 muestran una reducción anual promedio de 0,8 metros de espesor en los glaciares de la región patagónica y de la cordillera de los Andes.
El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación señaló que la pérdida de masa glaciar afecta la disponibilidad de agua para consumo humano y riego en las cuencas de los ríos que nacen en los Andes. Según el organismo, se estima que el derretimiento contribuye a un aumento del nivel del mar de 0,05 milímetros por año.
Investigadores del CONICET explicaron que la reducción del hielo se debe a un aumento de la temperatura media anual y a una disminución de las precipitaciones níveas en las zonas altas. “Las condiciones climáticas actuales favorecen la ablación, es decir, la pérdida de hielo por fusión y sublimación”, declaró la glacióloga María Laura Gómez.
El gobierno nacional implementó el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, que incluye monitoreo satelital y campañas de medición en terreno. No obstante, las autoridades reconocieron que no existe un mecanismo para revertir la tendencia en el corto plazo.
La ley 26.639, sancionada en 2010, establece la protección de los glaciares y del ambiente periglacial, prohibiendo actividades que puedan afectar su conservación. Hasta la fecha, se han registrado 16.000 glaciares en el inventario nacional, de los cuales el 90% se encuentra en estado de retroceso.