El mercado global de belleza proyecta un crecimiento anual del 5% hacia 2030, con el cuidado de la piel como uno de sus principales motores. En la región, la tendencia impulsada por redes sociales abre una oportunidad para marcas especializadas.
La industria global de la belleza proyecta un crecimiento cercano al 5% anual hacia 2030, alcanzando los u$s590.000 millones, según un informe de McKinsey. El cuidado de la piel representaría aproximadamente el 40% de ese mercado.
En América Latina, las perspectivas de crecimiento son del 7% anual. En Argentina, el mercado de belleza y cuidado personal fue estimado en u$s5.960 millones en 2025 y podría superar los u$s10.500 millones en 2031, según Mordor Intelligence. El canal online figura entre los de mayor crecimiento.
El fenómeno del skincare adolescente, impulsado por TikTok, Instagram, influencers y tutoriales, lleva a que consumidores cada vez más jóvenes adopten rutinas de cuidado facial. Estimaciones del mercado global para tweens (preadolescentes) ubican las ventas en u$s3.800 millones en 2025, con proyección a superar los u$s8.000 millones hacia 2034.
La exposición temprana a productos desarrollados para adultos, como sérums, exfoliantes y fórmulas antiage, motivó la preocupación denominada «cosmeticorexia». En ese contexto, algunas marcas comenzaron a ofrecer líneas específicas para adolescentes, como INDU en el Reino Unido y Sincerely Yours en Estados Unidos.
En Argentina, Grow&Glow Cosmetics lanzó SkinJoy, una línea de skincare adolescente desarrollada con el respaldo de Fithoplasma S.A. La propuesta se basa en las recomendaciones de la Sociedad Argentina de Dermatología: limpiar, hidratar y proteger. Incluye una dimensión educativa orientada a que los adolescentes comprendan las necesidades de su piel y construyan hábitos saludables.
María Soledad Abdala, fundadora y CEO de Grow&Glow Cosmetics, afirmó que «la piel adolescente no necesita una versión reducida de una rutina adulta, sino productos desarrollados considerando las características y necesidades de esta etapa». También sostuvo que el objetivo es «ayudarlos a aprender a cuidar su piel de una manera más informada, simple y consciente».