El presidente Javier Milei anunció sanciones a las empresas Rockhopper y Navitas Petroleum por explotar hidrocarburos en la plataforma continental de las Islas Malvinas. La medida generó reacciones del Reino Unido y abrió el debate sobre la construcción de una base militar en Tierra del Fuego.
El presidente Javier Milei anunció el jueves sanciones contra las empresas Rockhopper y Navitas Petroleum, que operan en la plataforma continental de las Islas Malvinas. La medida fue comunicada en cadena nacional y establece restricciones para las firmas que realicen actividades de exploración y explotación de recursos naturales en la zona sin autorización del Estado argentino.
El anuncio se produce en el marco de la Ley 26.659, sancionada en 2011, que establece sanciones administrativas y penales para quienes realicen actividades no autorizadas en la plataforma continental argentina. Según el Gobierno, las empresas Rockhopper y Navitas Petroleum desarrollan el proyecto Sea Lion, que implica la extracción de petróleo en aguas cercanas a las islas.
El ministro de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, declaró: “Las Falklands son británicas porque sus habitantes eligen ser británicos. Las declaraciones de Milei dicen más sobre la política interna de la Argentina que sobre las islas”. Un portavoz de Downing Street señaló que “nuestras fuerzas armadas están en alerta las 24 horas del día, los 7 días de la semana para proteger al Reino Unido y nuestros intereses”.
El exprimer ministro británico Boris Johnson afirmó que el Reino Unido debe “tomar el control y enviar refuerzos a las Malvinas” y que el gobierno británico debe demostrar su compromiso con el envío de más aviones, tropas o barcos.
En el mismo anuncio, el presidente Milei dispuso la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, que según fuentes oficiales estará integrado por funcionarios del Poder Ejecutivo y tendrá como función coordinar políticas en materia de defensa y seguridad. Además, se destinó un refuerzo presupuestario de casi $218.000 millones para el Ministerio de Defensa, de los cuales más de $200.000 millones serán utilizados para la construcción de una base naval en Tierra del Fuego y la finalización de la Base Petrel en la Antártida.
En respuesta al anuncio, las empresas Rockhopper y Navitas Petroleum emitieron un comunicado en el que afirmaron que continuarán con su proyecto, para el cual ya adquirieron dos plataformas marítimas de perforación y extracción de crudo.
El Gobierno argentino no detalló los mecanismos específicos para hacer cumplir las sanciones. En gestiones anteriores, la Ley 26.659 fue aplicada contra las mismas empresas: Rockhopper fue sancionada en 2013 y Navitas Petroleum en 2022, pero continuaron sus operaciones en las islas al considerar legales las licencias otorgadas por el gobierno de las Malvinas.
En el plano político interno, la oposición no emitió declaraciones oficiales sobre el anuncio. El asesor presidencial Santiago Caputo escribió en su cuenta de la red social X: “La totalidad de la gente llorando son agentes de la Corona británica. Márquenlos”.
El presidente Milei había manifestado en ocasiones anteriores su admiración por la exprimera ministra británica Margaret Thatcher. En el discurso del 2 de abril de 2024, en homenaje a los caídos en la guerra de 1982, expresó que esperaba que los isleños “elijan con los pies”, en referencia a su derecho a la autodeterminación, que no está contemplado en la Constitución argentina.
La cuestión de la soberanía de las Islas Malvinas está establecida en la disposición transitoria primera de la Constitución Nacional, que ratifica la recuperación de las islas y el respeto por el modo de vida de sus habitantes.