La abogada boliviana Nadia Beller publicó en sus redes sociales la notificación oficial de la Justicia argentina que la convoca a declarar como testigo en la investigación por el escándalo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). La declaración se realizará por videoconferencia desde Bolivia bajo reserva, según lo dispuesto por el fiscal federal Franco Picardi.
La investigación judicial por el escándalo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) incorporó un nuevo capítulo con la decisión del fiscal federal Franco Picardi de citar como testigo a la abogada boliviana Nadia Beller, expareja del consultor político Fernando Cerimedo. La medida fue adoptada luego de que la activista boliviana asegurara públicamente que posee información sobre el supuesto esquema de corrupción investigado en el organismo y sobre el origen de los audios atribuidos al exdirector ejecutivo de la agencia, Diego Spagnuolo, grabaciones que dieron origen al expediente judicial.
La declaración será realizada por videoconferencia, mediante un exhorto enviado por la Justicia argentina a la Fiscalía General del Estado Plurinacional de Bolivia, y se desarrollará bajo estricta reserva debido al estado de salud de la abogada, quien semanas atrás sobrevivió a un atentado en Santa Cruz de la Sierra. La citación se conoció pocas horas después de que la propia Beller publicara en sus redes sociales la notificación oficial enviada por la Justicia argentina.
En la publicación mostró el documento mediante el cual era convocada a prestar declaración testimonial y explicó que colaborará con la investigación desde Bolivia. El mensaje tuvo una enorme repercusión política porque la abogada había realizado en las últimas semanas una serie de entrevistas en medios argentinos y bolivianos sobre la causa ANDIS y reveló detalles sobre las presuntas coimas, los retornos en contrataciones y la filtración de los audios que terminaron exponiendo el escándalo.
Según el escrito firmado por el fiscal Picardi, el objetivo de la declaración es determinar si Beller puede aportar elementos de interés sobre conversaciones mantenidas con Cerimedo durante la relación sentimental que ambos mantuvieron, además de establecer si posee registros, grabaciones o documentación que respalde sus afirmaciones. La fiscalía solicitó a las autoridades bolivianas que garanticen la logística, la tecnología y la seguridad necesarias para que el testimonio pueda realizarse sin poner en riesgo a la testigo, quien continúa recuperándose de las heridas sufridas durante el ataque armado que padeció en agosto.
El vínculo de Fernando Cerimedo con el caso ANDIS comenzó mucho antes de su detención en Bolivia. El consultor digital, que integró el equipo de comunicación de Javier Milei durante la campaña presidencial de 2023 y luego mantuvo relación con distintos sectores de La Libertad Avanza, declaró en septiembre de 2025 como testigo ante el fiscal Picardi. En esa declaración sostuvo que Spagnuolo le describía reuniones y discusiones internas vinculadas al manejo del organismo.
La declaración de Cerimedo fue considerada relevante porque sostuvo que Spagnuolo le manifestó haber informado sobre esas irregularidades al presidente Javier Milei y también a la entonces ministra Sandra Pettovello. Además, el consultor mencionó a Eduardo “Lule” Menem como una de las personas nombradas durante esas conversaciones y aseguró que el titular de ANDIS decía sentirse desplazado por sectores del oficialismo. Aquellos dichos fueron incorporados al expediente como testimonio independiente de los audios posteriormente difundidos.
El origen público del escándalo ANDIS se remonta a agosto de 2025, cuando el periodista Mauro Federico difundió en el streaming Carnaval una serie de grabaciones atribuidas a Spagnuolo. En esos audios se escucha una voz que describe un supuesto mecanismo de corrupción en las contrataciones de medicamentos y prestaciones para personas con discapacidad, menciona porcentajes de retornos, habla de sobreprecios y hace referencias a funcionarios del Gobierno nacional. La difusión de esas conversaciones derivó en la apertura de una investigación federal encabezada por Picardi y supervisada por el juez Ariel Lijo. Desde entonces, la Justicia investiga contratos, compras, licitaciones y presuntas maniobras de direccionamiento dentro de la agencia.
La causa tomó una dimensión política mayor porque uno de los nombres mencionados reiteradamente en los audios fue el de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y principal armadora política de La Libertad Avanza. Las grabaciones también hacían referencia al entorno político de la Casa Rosada y a supuestos vínculos con empresarios y proveedores de la ANDIS. La Justicia aclaró, sin embargo, que los audios constituyen un elemento bajo análisis pericial y que el expediente no depende exclusivamente de su autenticidad, ya que existen otras pruebas documentales y testimoniales incorporadas a la investigación.
En ese contexto aparece Natalia Basil, exesposa de Fernando Cerimedo y exfuncionaria de la Agencia Nacional de Discapacidad. Basil ocupó el cargo de directora nacional de Apoyos y Asignaciones Económicas de la ANDIS durante la gestión de Spagnuolo y dejó ese puesto en noviembre de 2024. La importancia radica en que Nadia Beller aseguró que Cerimedo le confesó que su entonces esposa había participado en la obtención y posterior filtración de los audios que desencadenaron el escándalo político.
Según el relato de la abogada boliviana, el consultor le explicó que Basil se involucró políticamente en una interna dentro del Gobierno y que esa decisión terminó rompiendo la relación entre Cerimedo y el entorno presidencial. Beller afirmó además que el fundador de La Derecha Diario le dijo que había advertido a su propia pareja de ese momento que no se involucrara en política porque “todo iba a terminar mal”. Esas afirmaciones forman parte de su testimonio público, pero todavía deben ser ratificadas judicialmente.
El expediente judicial ya incluye un amplio número de imputados y procesados. De acuerdo con la información difundida por fuentes judiciales, existen 19 personas procesadas y alrededor de 30 imputados cuya situación procesal continúa siendo analizada. La investigación se centra en un presunto esquema de sobreprecios en medicamentos de alto costo, direccionamiento de contrataciones, retornos ilegales y pagos a proveedores que habrían tenido vínculos privilegiados con funcionarios del organismo. Los investigadores también analizan posibles maniobras relacionadas con pensiones, prestaciones y compras financiadas por la agencia nacional.
Mientras la causa ANDIS avanza en Comodoro Py, Fernando Cerimedo permanece detenido en Bolivia. El consultor fue arrestado el 18 de agosto en el aeropuerto internacional Viru Viru cuando intentaba viajar hacia Buenos Aires. La primera causa en su contra es la investigación por el intento de femicidio de Beller, quien recibió tres disparos efectuados por dos hombres que, según la investigación boliviana, actuaron disfrazados de repartidores. La letrada sobrevivió al ataque y señaló al asesor libertario como responsable intelectual del atentado.
Posteriormente, la Justicia boliviana amplió la investigación y ordenó su prisión preventiva por otra causa vinculada al presunto enriquecimiento ilícito con perjuicio al Estado boliviano. Durante los allanamientos fueron secuestrados dinero en dólares y euros, teléfonos celulares, computadoras y equipos que la fiscalía describió como una “minigranja de bots”, dispositivos que ahora son sometidos a pericias para determinar si fueron utilizados en operaciones digitales y campañas políticas.
El consultor de ultraderecha fue trasladado desde la cárcel de Palmasola hasta el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en La Paz, donde permanecerá detenido preventivamente durante 180 días mientras se desarrollan ambas investigaciones. La situación judicial de Cerimedo en Bolivia repercute directamente en la causa ANDIS en Argentina porque ya había declarado como testigo en el expediente y ahora su expareja será incorporada como nueva testigo. Estos escándalos ponen en foco al empresario de medios por partida doble.