sábado, 23 mayo, 2026
11.8 C
Buenos Aires
InicioEspectáculosSoledad Silveyra: "La profesión me dio mucho valor"

Soledad Silveyra: «La profesión me dio mucho valor»

La actriz argentina Soledad Silveyra reflexionó sobre su vínculo con China Zorrilla, el oficio actoral y la situación cultural actual en una entrevista con NOTICIAS.

Soledad Silveyra dialogó con NOTICIAS sobre el documental «El último viaje a China», dirigido por Alejandro Maci, que se estrenó en el BAFICI y ahora está en cines. La película recorre la vida de China Zorrilla a través de una charla entre Silveyra y Carlos Perciavalle.

Silveyra afirmó que la historia de amor más épica de su vida fue la que mantuvo con China Zorrilla. «Me enseñó, me dirigió, gracias a ella aprendí lo que era el timing en la actuación. Fue una gran maestra para mí, no solo en el oficio sino en la vida», declaró. Agradeció a Pablo Echarri como productor argentino, a Alfredo Caro como productor uruguayo y a Buquebús por su apoyo. Señaló que la China tendrá un barco eléctrico en Buquebús que llevará su nombre.

Sobre la recepción del documental entre el público joven, Silveyra sostuvo que «todo lo que decís está desapareciendo y justamente por eso quiero que los jóvenes vean esta película, para que aprendan que se puede vivir mejor con más educación». Destacó la formación privilegiada de Zorrilla y dijo envidiar «la educación que te dieron».

Silveyra relató que comenzó a trabajar a los 12 años. «Era muy difícil, yo trabajaba siendo casi una niña y no era socialmente bien visto», afirmó. Contó que una tía le pidió que se sacara la «y griega» del apellido, a lo que respondió: «No me lo voy a sacar de ninguna manera. Es mi identidad, eso no se negocia».

La actriz explicó que fue Zelmar Gueñol quien la impulsó a ser actriz. «Lo único que quiero es ganar un mango porque a la sopa con arroz que comemos todos los días no me la banco más», recordó. A los 15 años filmó su primera película, «Un muchacho como yo», con Palito Ortega.

Consultada sobre las herramientas que le dio el oficio, Silveyra declaró: «Me dio mucho valor. Y me enseñó a pararme en la vida». Añadió que nunca nadie intentó tocarla y que la trataban con cuidado especial por la situación familiar que atravesaba.

Silveyra recordó su trabajo en «Últimos días de la víctima» con Adolfo Aristarain y Federico Luppi. Contó que en una escena improvisó la frase «¡Cogeme!», que finalmente quedó en la película. «Yo lo amaba mucho a Federico Luppi, su impronta era impresionante», dijo.

Acerca de la falta de obras de texto en el circuito comercial, Silveyra opinó que «hay una devaluación de lo cultural que es enorme». Señaló que en el teatro independiente hay títulos interesantes, pero en el circuito comercial se ofrecen textos «muy superficiales, demasiado livianos».

Sobre Héctor Alterio, con quien compartió escenario en «Sabor a miel», Silveyra afirmó: «Héctor era maravilloso». Recordó que le pegaba una patada en escena y que él nunca se quejó, pese a tener un hematoma. «Tuve la suerte de que su muerte me agarrara en Madrid, así que pude estar con sus hijos y con Ángela», agregó.

Finalmente, Silveyra se refirió a su vínculo con el K-Pop, que promocionó durante su participación en Showmatch. «Esa la vi venir, la primera vez que me acerqué a un video musical coreano dije: ‘¡Esto es buenísimo!'», afirmó. Destacó que los artistas coreanos «estudian; se preparan durante años».

Más noticias
Noticias Relacionadas