Un informe de la consultora 1816 señala que más del 27% de quienes tomaron préstamos dejaron de ser sujetos de crédito por registrar deudas impagas. El fenómeno afecta especialmente a los jóvenes y se ha generalizado en el sistema financiero.
El fuerte aumento de la morosidad en los créditos a familias dejó a casi 7 millones de personas sin posibilidad de acceder a nuevos préstamos, según un informe de la consultora 1816. El reporte indica que más del 27% de quienes tomaron financiamiento dejaron de ser sujetos de crédito por registrar deudas impagas.
La consultora explicó que la expansión del crédito a las familias perdió impulso por el deterioro en la capacidad de pago de los hogares. «De acá a las elecciones del año que viene difícilmente el crédito a familias sea un motor muy relevante de la actividad económica, como lo fue en el segundo semestre de 2024 y primer semestre de 2025», señaló 1816.
No obstante, el reporte consideró que el efecto sobre el nivel de actividad podría ser limitado debido al reducido peso que aún tiene el financiamiento dentro de la economía argentina. «Lo ‘positivo’ es que el peso del crédito en la economía local es tan pequeño que eso no significa que el PBI no pueda continuar creciendo en los próximos 12 meses», sostuvo la consultora.
Las estimaciones elaboradas con la misma metodología que utiliza el Banco Central indican que la mora de las familias pasó del 12,1% en abril al 12,7% en mayo, mientras que la irregularidad de las empresas subió del 3,3% al 3,5%. De esta manera, la mora total del sector privado alcanzó el 7,7%, frente al 7,3% del mes anterior.
Según 1816, 26 de los 30 bancos con mayor volumen de préstamos a familias registraron en mayo un aumento de la mora respecto de abril. La situación también empeoró entre las entidades no financieras, que concentran alrededor del 17% de los préstamos destinados a hogares. En ese segmento, la irregularidad llegó al 32,2% en mayo, cuando apenas un año y medio atrás se ubicaba por debajo del 10%.
El economista Amílcar Collante afirmó que el problema ya dejó de ser exclusivamente financiero. «El Gobierno apostaba a que el crédito sería un driver de la recuperación económica. Hoy las familias tienen 12,7% de mora en entidades financieras y 32,2% en no financieras. Más de 6 millones de personas están en el ‘Veraz’ crediticio. El problema micro pasó a uno macro», sostuvo.
Los jóvenes son el segmento más afectado. La consultora 1816 identificó que la irregularidad alcanza al 42,8% entre quienes tienen de 18 a 25 años, mientras que llega al 39,3% entre los de 26 a 35 años. A partir de allí, la proporción disminuye: el 31% entre los de 36 a 45 años y el 23,5% entre quienes tienen entre 46 y 55 años.
Un informe de Provincia Microcréditos señaló que entre los jóvenes de 18 a 21 años la tasa de irregularidad asciende al 39,3%, casi el doble que un año antes. Además, indicó que las fintech presentan un deterioro superior al de los bancos, con una mora del 43,42% frente al 36,79% del sistema bancario.
El informe de Provincia Microcréditos sostuvo que la expansión del financiamiento hacia los sectores más jóvenes no logró consolidar una inclusión sostenible. Entre quienes obtuvieron su primer crédito durante 2025, el 37,4% terminó en mora, lo que representa alrededor de 123.000 jóvenes que pasaron rápidamente de acceder al sistema financiero a quedar excluidos.
El estudio también reveló que 9 de cada 10 jóvenes ingresan al registro de deudores morosos antes de conseguir un empleo formal, lo que deteriora su historial crediticio desde el inicio de su vida financiera.