La Ciudad de Buenos Aires incorporará contenidos vinculados con la inteligencia artificial de manera obligatoria en las escuelas primarias y secundarias, con un esquema que avanzará gradualmente según la edad y el nivel de autonomía de los estudiantes.
La Ciudad de Buenos Aires incorporará contenidos vinculados con la inteligencia artificial (IA) de manera obligatoria en las escuelas primarias y secundarias. La medida se aplicará de manera gradual durante toda la trayectoria escolar y forma parte del Plan Buenos Aires Aprende y de la política de Protección Digital Infantil y Adolescente.
Según informó el Gobierno porteño, el objetivo será que los alumnos comprendan cómo funcionan estas tecnologías, conozcan sus posibilidades y puedan identificar los riesgos asociados a su utilización. La decisión se da en un contexto de creciente adopción de estas herramientas entre niños y adolescentes.
De acuerdo con datos de Kids Online Argentina, el 58% de los chicos de entre 9 y 17 años utiliza inteligencia artificial, mientras que dos de cada tres la emplean para realizar tareas escolares. El nuevo esquema apunta a que la formación en esta materia no quede sujeta a las posibilidades de cada establecimiento o al acceso que tengan los alumnos fuera de la escuela, sino que forme parte de los contenidos previstos dentro del sistema educativo porteño.
“Queremos que la Inteligencia Artificial sea un puente hacia el futuro de los chicos, pero siempre de forma cuidada y con un propósito claro”, sostuvo el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien destacó que el programa también contempla capacitación para los docentes.
Cómo se enseñará inteligencia artificial en las escuelas
Durante los primeros años de la primaria, los chicos comenzarán por reconocer qué es la inteligencia artificial, dónde está presente en su vida cotidiana y cuáles son algunos de sus principales riesgos, sin utilizar directamente estas herramientas. En 1°, 2° y 3° grado, el abordaje estará centrado en esos conceptos iniciales. Desde 4° y hasta 7° grado, en cambio, se avanzará progresivamente hacia experiencias grupales y guiadas y, posteriormente, hacia un uso individual bajo supervisión docente.
Entre las actividades previstas aparecen la generación de infografías, la escritura asistida mediante herramientas conversacionales, la producción de podcasts y el uso de sistemas de IA para elaborar borradores de cuentos o textos informativos que después serán revisados en clase.
En la secundaria, el programa prevé una utilización con mayor autonomía. Durante 1° y 2° año se buscará que los estudiantes aprendan a trabajar con estas tecnologías con criterios de evaluación y verificación, mientras que de 3° a 5° año se incorporarán experiencias de cocreación, investigación y resolución de problemas.
Entre los ejemplos difundidos por el Ministerio de Educación aparecen el análisis de textos históricos o científicos, la elaboración de resúmenes y preguntas para debates y el empleo de generadores de imágenes y videos en proyectos vinculados con materias como Biología, Arte o Ciudadanía Digital.
“No se trata de un salto entre no usar y usar la IA, sino de un recorrido pedagógico donde lo que crece es el criterio y la autonomía de los estudiantes”, explicó la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel.
Deepfakes, sesgos y respuestas falsas: los riesgos que estarán dentro de la currícula
Uno de los ejes centrales será la alfabetización digital y el análisis crítico de los resultados que produce la inteligencia artificial. Los contenidos incluirán herramientas para reconocer información falsa o manipulada, verificar respuestas y proteger datos personales.
Los alumnos también trabajarán sobre las denominadas “alucinaciones” de los modelos de IA, es decir, respuestas que pueden parecer correctas pese a contener información falsa o inventada; los sesgos algorítmicos, que pueden generar resultados parciales o discriminatorios; y las deepfakes, imágenes, audios o videos manipulados digitalmente para simular situaciones que nunca ocurrieron.
También se abordarán cuestiones relacionadas con la privacidad, el funcionamiento de los algoritmos y el uso saludable de dispositivos y pantallas.
La Ciudad señaló que algunas de estas experiencias ya comenzaron a implementarse en distintas escuelas. Entre los proyectos realizados se encuentran prácticas para elaborar instrucciones o “prompts”, cuestionar las respuestas generadas por sistemas automatizados y utilizar herramientas de reconocimiento de imágenes.
En uno de los casos, alumnos de quinto grado desarrollaron un proyecto para identificar distintos tipos de residuos y construir un recipiente capaz de clasificarlos automáticamente. En secundaria, en tanto, se realizaron actividades para comparar interpretaciones literarias realizadas por estudiantes con respuestas generadas por IA y recrear conversaciones con personajes históricos para posteriormente detectar errores o sesgos.
Más de 30.000 docentes ya fueron capacitados
La incorporación de los contenidos obligatorios se apoya en un programa que la administración porteña comenzó a implementar durante el último año. Según datos oficiales, más de 30.000 docentes fueron capacitados en el uso de inteligencia artificial.
Además, se avanzó en el desarrollo de infraestructura tecnológica, cuentas institucionales y herramientas destinadas al trabajo dentro de las escuelas.
Con la modificación del Diseño Curricular, la Ciudad busca extender esas experiencias a todo el sistema educativo obligatorio. Según datos de la UNESCO citados por el Gobierno porteño, actualmente once países cuentan con currículas específicas vinculadas con inteligencia artificial en la educación obligatoria, entre ellos Portugal, Bélgica, Austria, China, Corea del Sur, India y Emiratos Árabes Unidos.