Los Sixers remontaron un 3-1 en la serie y vencieron 109-100 en el TD Garden, con actuaciones estelares de Joel Embiid y Tyrese Maxey.
Una noche histórica en la NBA. Los Philadelphia 76ers lograron una remontada sin precedentes al vencer 109-100 a los Boston Celtics en el Juego 7 de la serie de primera ronda de los playoffs, disputado en el TD Garden. Con esta victoria, los Sixers se convierten en el decimocuarto equipo en la historia que remonta un 3-1 en contra, algo que nunca habían logrado en 18 intentos previos.
Para los Celtics, la derrota es un golpe demoledor. La franquicia más laureada de la NBA, que había ganado 32 series consecutivas cuando dominaba 3-1, cayó por primera vez en 79 años. Además, los Sixers cortaron una racha de seis derrotas consecutivas en playoffs ante Boston, un duelo que no ganaban en una eliminatoria desde 1982.
Joel Embiid y Tyrese Maxey fueron los grandes protagonistas. Embiid registró 34 puntos, 12 rebotes y 6 asistencias, mientras que Maxey sumó 30 puntos, 11 rebotes y 7 asistencias. Se convirtieron en la tercera pareja en la historia de la NBA en alcanzar al menos 30 puntos y 10 rebotes en un Juego 7, uniéndose a Kobe Bryant y Shaquille O’Neal (2002) y Dolph Schayes y George Yardley (1959).
Los Celtics jugaron sin su figura Jayson Tatum, descartado 90 minutos antes del partido por molestias en una rodilla. Jaylen Brown lideró a Boston con 33 puntos y 9 rebotes, seguido por Derrick White con 26 puntos, pero no fue suficiente. El entrenador Joe Mazzulla formó un quinteto inédito con Ron Harper Jr., Luka Garza y Baylor Scheierman, quienes no anotaron puntos combinados.
Philadelphia, que ingresó a los playoffs vía Play-in, eliminó al segundo mejor equipo de la Conferencia Este. “Tuvimos una charla después del quinto partido y nos dijimos: ‘No podemos dejar que las mismas cosas sigan pasando’. Y lo hicimos”, declaró Maxey. Embiid agregó: “Nos mantuvimos unidos y lo cerramos”.