La victoria electoral de Flávio Bolsonaro en Brasil generó reacciones en los mercados y expectativas sobre su impacto en la economía argentina. Analistas consultados señalan posibles efectos en el tipo de cambio, las exportaciones y la agenda del Mercosur.
El resultado electoral en Brasil, con la victoria de Flávio Bolsonaro, tuvo recepción positiva en los mercados financieros. El real se apreció y las acciones brasileñas registraron subas. Según analistas, un triunfo del candidato opositor sería favorable para el gobierno de Javier Milei, aunque persisten dudas sobre el rumbo económico y sus implicancias para Argentina.
Este lunes, las acciones argentinas y los bonos soberanos se vieron beneficiados por el contexto brasileño. «Un eventual triunfo de Flávio Bolsonaro en el balotaje sería una buena noticia para los mercados de capitales argentinos», declaró a Ámbito Sergio González, Head de la Oficina de Inversiones de Cohen Aliados Financieros. «La compresión de la prima de riesgo de la región tiende a atraer flujos hacia los activos latinoamericanos. Eso favorece a los bonos soberanos argentinos en dólares, a las acciones locales con exposición a Brasil y a los Cedears brasileños como NU, Itau, Petrobras y AMBEV», agregó.
Martín Cordeviola, analista de mercados internacionales de Portfolio Personal Inversores (PPI), sostuvo a este medio que, sobre las acciones, los bonos y el riesgo país de Argentina, el efecto sería acotado. «Un mejor clima en Brasil puede atraer flujos hacia la región y mejorar el tono general de los activos latinoamericanos, pero en el caso argentino los factores locales pesan mucho más», afirmó.
Un Real más fuerte beneficiaría a Argentina
La apreciación del Real, con un abaratamiento del dólar en Brasil, es el aspecto más relevante para el gobierno de Milei ante una posible victoria de Bolsonaro. Brasil es el principal socio comercial de Argentina. Según el INDEC, entre enero y agosto de 2026 el comercio bilateral alcanzó u$s19.208 millones, con exportaciones por u$s8.578 millones e importaciones por u$s10.630 millones.
Honorio Zabaleta, economista de Eco Go, explicó a Ámbito que «una parte muy relevante de las exportaciones de origen industrial van hacia allí». Aproximadamente el 64% de las exportaciones a Brasil este año correspondió a Manufacturas de Origen Industrial (MOI), unos u$s5.490 millones, principalmente vehículos. «En primera instancia una apreciación del Real genera una mayor ventaja para nosotros, en el sentido de que nuestras exportaciones se abaratarían para ellos. Esto daría lugar a una mejora en la balanza comercial», comentó. «Esto implica, a su vez, que se van a poner más caras las vacaciones en Brasil», añadió.
Cordeviola destacó que si el triunfo de Bolsonaro «viene acompañado de un ajuste fiscal creíble, debería comprimir la prima de riesgo de Brasil y darle soporte al real», lo cual «mejora la competitividad argentina» frente al país vecino. «No es un dato menor: el real explica el 28% del tipo de cambio real multilateral de la Argentina», enfatizó.
Desde Max Capital explicaron que «el deterioro fiscal es el mayor problema de la economía brasileña, y Bolsonaro propone una nueva regla fiscal, bajo un equipo económico que compartiría miembros con la administración de su padre». Según sus proyecciones, si el candidato del Partido Liberal gana los comicios del 25 de octubre, el Real se apreciaría alrededor de 5%, mientras que las tasas del Banco Central de Brasil deberían bajar entre 20pb y 30pb, desde el 13,75% anual.
González afirmó que «un Real más firme, junto con una economía brasileña con ancla fiscal y tasas en baja, mejoraría la demanda de exportaciones argentinas, en especial de la cadena automotriz y de las economías regionales».
Alineamiento político
Cordeviola mencionó que otro aspecto a analizar sería el mayor alineamiento político entre Milei, Flávio Bolsonaro y la administración Trump, «que podría facilitar la agenda bilateral, aunque su impacto dependerá de políticas concretas».
Desde Max Capital afirmaron que la presencia de un «aliado natural» para la administración de Milei «son buenas noticias, que deberían acelerar la integración global del Mercosur». González coincidió en que la afinidad política entre ambos gobiernos «podría destrabar la agenda comercial del Mercosur, incluido el acuerdo con la Unión Europea».
Zabaleta comentó que «varias cosas pueden surgir, ya sean acuerdos comerciales (quizás abastecer a Brasil con gas de Vaca Muerta), como trabajar en conjunto para afianzar la exposición de la región hacia Washington y hacia el resto del mundo».
Dudas sobre el plan económico
A pesar de que el panorama es, en líneas generales, beneficioso para Argentina, Zabaleta señaló la incertidumbre respecto al programa fiscal del candidato. «¿Por qué importa esto? Porque un plan de ajuste grande puede al inicio generar un impacto negativo en la demanda brasileña. En este sentido, un menor ingreso brasileño puede deprimir la demanda de productos argentinos», comentó.
Un análisis de Thomas Haugaard, gestor de Carteras en Janus Henderson, afirmó que la credibilidad fiscal de Brasil seguirá siendo la principal variable a mediano plazo para el mercado: «Un marco fiscal disciplinado podría reducir las primas de riesgo soberano, mejorar la dinámica de la deuda y favorecer los flujos de capital». Agregó que «el mercado, en última instancia, exigirá ejecución de las políticas y no solamente señales provenientes del resultado electoral».
Zabaleta añadió un segundo factor de riesgo: la política comercial de Flávio Bolsonaro. «Si lleva a cabo un proceso de mayor apertura comercial, ampliando la cantidad de mercados con los cuales Brasil puede intercambiar, Argentina va a tener mayor competencia». Esto cobra importancia en el marco del Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, que podría aumentar la competencia europea con productos argentinos. «No solo en el sector automotriz sino también en la agroindustria y en productos farmacéuticos», resaltó.