A poco de las elecciones de noviembre, el gobernador Greg Abbott y su rival demócrata Gina Hinojosa chocan por el programa de vales escolares, que promete fondos para escuelas privadas pero enfrenta críticas por desviar recursos de la educación pública.
La campaña para las elecciones de noviembre en Texas comienza a tomar color. El gobernador republicano Greg Abbott, que busca la reelección, y su principal rival, la demócrata Gina Hinojosa, presentan posturas opuestas en materia educativa.
Abbott destaca la creación del programa Cuentas de Libertad Educativa (TEFA), considerado el más grande de su tipo en la historia de Estados Unidos. Este sistema otorga a las familias hasta 10.000 dólares para elegir escuelas alternativas fuera del sistema público tradicional. Según un artículo de El Paso Times, aunque los críticos sostienen que TEFA desvía fondos del sistema estatal, Abbott señala que la legislatura anterior invirtió 8.500 millones en educación pública y destinó más de 4.000 millones al aumento de salarios docentes.
Por su parte, Hinojosa se opone firmemente al programa. En su página web afirma: “Nunca quise ser política, pero me convertí en una madre indignada cuando intentaron cerrar la escuela de mi hijo como parte de un plan para privatizar los colegios del barrio”. La candidata critica que TEFA “desvía miles de millones de dólares de los contribuyentes de nuestras escuelas y del Sistema de Jubilación de Maestros para financiar la educación privada de unos pocos privilegiados”.
Hinojosa también acusó a Abbott de aceptar 10 millones en donaciones de Jeff Yass, uno de los principales defensores de los vales escolares en el país. “La corrupción de Abbott es profunda, porque los multimillonarios para quienes trabaja no se detendrán hasta conseguir lo que quieren”, declaró la candidata, quien además enfatiza que su lucha une a maestros sindicalizados y madres de distintos partidos, incluido el movimiento MAGA, porque “lo importante es el bienestar de nuestros hijos”.
El programa TEFA permite a los padres usar los fondos para gastos aprobados como matrícula en educación superior, libros o uniformes, si optan por escuelas privadas o educación en el hogar. El debate educativo promete ser uno de los ejes centrales de la contienda electoral de noviembre.