La actriz exige el cumplimiento del contrato, la liquidación correspondiente y un porcentaje de la pauta publicitaria que acercó al streaming.
Buenos Aires, 26 de junio (NA). – Tras la difusión de una información falsa atribuida a Jorge Messi que Florencia Peña replicó en una transmisión en vivo y que derivó en su desvinculación de Luzu TV, la actriz inició una demanda legal contra el empresario Nicolás Occhiato para exigir el cumplimiento del contrato que tenía vigente.
El periodista Pablo Layús informó sobre el contenido de la demanda: “(Florencia Peña) Pide cumplimiento del contrato, liquidación y porcentaje de la pauta publicitaria, los famosos PNT que tenía liberados y que no van a ser efectivos, pero hay que llegar a un acuerdo también con esto”.
“Y un punto que no hay para dejarlo pasar tiene que ver con el resarcimiento por daños y perjuicios. Se juntaron en los reclamos hasta algunos memes que se han vuelto virales mostrando a Florencia Peña de una manera, digamos, donde es el claro ejemplo de la fake news, para llamarlo de alguna forma”, agregó Layús en el ciclo Primicias YA.
La conductora Marina Calabró reveló que la cifra oficial que maneja el abogado de la actriz es de 200 millones de pesos como resarcimiento, aunque el monto podría incrementarse si la demanda llega a juicio.
Otro de los puntos a considerar son las marcas y campañas publicitarias que la actriz habría acercado al streaming. “Puede incrementarse porque todavía hay algunos elementos para analizar. El porcentaje publicitario está basado en lo que tiene que ver con el sueldo, lo que percibía ella como conductora. Florencia estaba manejando las posibilidades de acercamiento con algunas campañas publicitarias. Hay que ver qué pasa con eso. Sin dejar de lado su gira, su gira teatral también”, añadió Calabró.
Por su parte, el equipo de Nadie dice Nada, con Nico Occhiato a la cabeza, regresa a Argentina tras cubrir la fase de grupos del Mundial. Su vuelo está programado para este sábado. Según información de la Agencia Noticias Argentinas, se trata de un regreso programado y no una respuesta directa a las repercusiones de la situación de Florencia Peña.