Un estudio de la Fundación Areces y el Ivie describe las características del estudiante de alto rendimiento en España, donde solo el 1,6 % del total alcanza el nivel máximo en matemáticas, ciencias o lectura.
Madrid, 1 jul (EFE).- El perfil del alumnado de alto rendimiento educativo en España corresponde a un estudiante nativo, con motivación y asertividad, que recibió educación desde la etapa infantil, proviene de familias con alto estatus socioeconómico y asiste a un centro privado o concertado, según un estudio monográfico sobre calidad educativa elaborado por la Fundación Areces y cinco expertos del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).
El informe señala que, de acuerdo con las pruebas PISA, España se sitúa “de manera persistente” por debajo de la media de la OCDE en porcentaje de estudiantes aventajados en matemáticas, ciencias y lectura. Solo el 1,6 % del total de estudiantes españoles se considera excelente, es decir, alcanza el nivel máximo en alguna de las tres competencias, frente al 3,1 % de la OCDE. Además, el porcentaje de alumnos aventajados en matemáticas descendió del 8 % al 6 % entre 2018 y 2022.
El rendimiento cae de forma más intensa a medida que empeoran las condiciones socioeconómicas del alumnado. El estatus de renta familiar y la ocupación de los progenitores son factores decisivos: mientras el 21 % de los estudiantes de hogares con ingresos altos obtiene mejores notas, el porcentaje se reduce a menos del 5 % entre aquellos con menores recursos.
El análisis sugiere que fomentar la autonomía del estudiante es más eficaz que el apoyo familiar. El 91 % de los estudiantes con excelencia académica son nativos, estuvieron escolarizados desde Infantil, no repitieron curso y tienen buena salud física y emocional. Además, estudian en centros privados o concertados, con un tamaño de clase medio, sin acoso escolar y residen en municipios de más de 100.000 habitantes. Estos alumnos presentan motivación, asertividad, resistencia al estrés, perseverancia, control emocional y curiosidad.
En promedio, los centros privados tienen un mayor porcentaje de alumnado aventajado que los públicos (15 % frente al 9 %), pero el análisis revela que, a igualdad de otros factores, las características del centro no son determinantes, excepto en lo referente al acoso escolar, que constituye un obstáculo para el alto rendimiento.
Cinco comunidades autónomas superan la media de la OCDE (13,7 %) en peso de alumnado de alto rendimiento: Castilla y León (15,1 %), La Rioja (14,9 %), Asturias (14,9 %), Madrid (14,8 %) y Cantabria (13,9 %). Les siguen Aragón (13,4 %), Navarra (12,4 %) y Galicia (12,2 %), por encima de la media nacional (10,6 %). Ceuta (1,5 %), Melilla (3,2 %), Canarias (6,2 %) y Castilla-La Mancha (6,7 %) se ubican al final.
Las diferencias en el volumen de recursos autonómicos y en el gasto educativo público por alumno no son determinantes de los resultados de alto rendimiento; es más relevante en qué se invierte: organización del proceso educativo, selección de docentes, clima escolar o innovación educativa.
El estudio indica que una mayor proporción de adultos con altas competencias beneficia al PIB per cápita y a la productividad. Poseer un alto nivel en matemáticas supone un salario por hora 14,4 % superior al de quienes no lo poseen, y en lectura la ventaja salarial es del 18,3 %, incluso a igualdad de nivel de estudios y tipo de ocupación.
Los expertos recomiendan mecanismos de identificación temprana de alumnos con altas capacidades, mejorar las políticas contra el acoso escolar, potenciar la curiosidad intelectual y aumentar las becas para estudiantes desfavorecidos. Recuerdan que el número de estudiantes de altas capacidades se triplicó en diez años, hasta los 47.745, sin que su rendimiento haya mejorado.