Una organización de rescate animal asistió a una mini yegua de edad avanzada y a su potrillo, que se encontraban en un corral sin comida ni agua durante una subasta. El caso ocurrió en Estados Unidos.
Durante una subasta de caballos, la directora de Ridgetop Rescue, Staci Wilson, identificó a una mini yegua de edad avanzada y a su cría en un corral sin acceso a comida ni agua. La yegua, llamada Mary Jane, tenía la inscripción “bred back” en su cuerpo, que indica que podría estar preñada poco después de haber tenido un potrillo. Su cría, Moose, de menos de dos meses, estaba junto a ella.
Wilson declaró a un medio local: “Cuando los vimos por primera vez, fue desgarrador. Ambos estaban notablemente asustados. El potrillo y la yegua estaban muertos de miedo en un corral, rodeados de otros caballos grandes, mucha gente, puertas que se cerraban de golpe y sin comida ni agua durante todo el día. Sabía que no me iría de la subasta sin ellos. Decidimos rescatarlos de inmediato”.
Tras asegurar a los animales, Wilson los trasladó a su vehículo con ayuda de un desconocido. El viaje al centro de rescate duró tres horas. Al llegar, la actitud de ambos mejoró. Wilson afirmó: “Reaccionaron muy bien a su nuevo hogar, fue increíble verlo. Parecían contentos y aliviados de estar en un entorno estable y seguro”.
Un veterinario realizó un chequeo esa misma tarde. Moose se encontraba sano, mientras que Mary Jane presentaba una pata trasera torcida, falta de dientes y delgadez. Wilson explicó que se le realizará una prueba de embarazo en aproximadamente un mes, ya que la gestación de una yegua dura 11 meses y no se vuelve físicamente notable hasta el octavo mes.
En los días siguientes, el podólogo equino Danny Tesar trató los cascos de ambos animales. Wilson indicó que “recibieron la visita de nuestro podólogo equino favorito, Danny Tesar. Les trató los cascos tanto a mamá Mary Jane como a su bebé Moose a quien no le hizo mucha gracia que le recortaran las pezuñas”.
Ambos animales siguen un programa de alimentación supervisado por un veterinario. Wilson señaló: “El bebé se volvió muy amigable y curioso en los últimos días. ¡Es un amor! Mamá, por su parte, es dulce pero muy cautelosa y protectora con su bebé como debe ser”.